Ya hay más teléfonos móviles que personas
Por Irene Escobedo
La telefonía móvil dejó de ser un negocio en México. En el sector de los celulares hay actualmente tensión y nerviosismo y está afectando parejo desde las grandes compañías hasta las compañías de bajo costo.
Se acerca el primer gran corte para el registro de líneas telefónicas (el 15 de agosto) y aún estamos con la expectativa de qué sucederá. Hasta ahora los usuarios se han negado a entregar sus datos. Los grandes perdedores: las compañías de telefonía celular que han visto disminuida la compra de datos e incluso de líneas telefónicas celulares y los invisibles, sus colaboradores.
En México ya hay más teléfonos móviles que personas. Estará difícil que el mercado crezca en este sentido, lo que ha llevado a varias empresas a tomar nuevas decisiones que están afectando sobre todo a los trabajadores.
¿Qué es lo que está pasando? Los distribuidores de telefonía celular ahora compiten con compañías de bajo costo manejadas desde supermercados y tiendas de conveniencia. ¿Y las ganancias? Los grandes beneficios económicos que obtenían y que también otorgaban a sus trabajadores ya no serán los mismos.
Esta situación ha dado pie a la creación de nuevas razones sociales o filiales, un acto puro de sustitución laboral que solamente protege a las compañías, pero no a sus colaboradores. Quienes aún prestan sus servicios en este sector están siendo condicionados para aceptar la firma de nuevos contratos laborales con la misma empresa, a la que ya se le puso otro nombre y muchas letras chiquitas en el contrato.
Migran al personal para seguir protegiendo unilateralmente sus márgenes de ganancias y, por supuesto, pagar menos prestaciones y salarios.
¿En esto no pensó el gobierno? No fue posible crear una sola cláusula para proteger a los trabajadores en el proceso de registro de líneas que ha dado pie a la automatización de procesos donde se optará por mano de obra barata.
Cuánta gente quedará en el limbo y cuánta más se irá poco a poco porque sería incosteable aceptar menos beneficios. Serán muchos los que tendrán que resistir en la incertidumbre de conservar su empleo en un entorno que sin duda les resultará poco amigable.