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Vestidos y alborotados

Irene Escobedo López

Hay desconsuelo entre los médicos que aprobaron el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM) que por iniciativa del Gobierno Federal duplicó las oportunidades de ingreso para cursar una especialidad en el extranjero. No solo las fronteras de muchos países están cerradas para efectos de control de la pandemia por Covid, sino que todo parece indicar que el único destino posible para cursar alguna especialidad será la vecina Isla de Cuba. Ya ni se mencionan como alternativas posibles Australia o Canadá, países con los que seguramente no se logró concretar algún acuerdo o convenio. Los aspirantes deberán decidir en unos días si lo toman o lo dejan, pero irán en multitud a una sede que tal vez no tiene las condiciones para recibirles a todos juntos y quizás ni la tecnología de punta con la que los doctores buscaban formarse en países de primer mundo. Muchos aún teniendo la sana intención de irse a Cuba tendrán que valorarlo porque implicará hacer fuertes desembolsos, pagar boleto aéreo mas trámites de validación de estudios y apostillas que representarán un costo cercano a los 30 mil pesos. El déficit de especialistas que enfrenta México definitivamente no podrá ser afrontado como se prometió. Mientras tanto los médicos seguirán insistiendo para que se abran otras alternativas, aunque por ahora ya los dejaron vestidos y alborotados.