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¿Quedó atrás el pare y siga?

La economía mexicana muestra señales de recuperación después de un periodo marcado por la volatilidad. El Índice de Actividad Económica (IGAE) registró 10 meses de caídas y 14 de avances en los últimos dos años, en un contexto condicionado por la débil inversión pública, la cautela de la inversión privada, los aranceles a sectores exportadores y la inseguridad.

A partir de abril de 2026, la actividad económica alcanzó un piso superior. El indicador oportuno reportó en julio un crecimiento anual de 2.7%, impulsado principalmente por los servicios, que avanzaron 2.8%, mientras que la industria creció 1.8%.

La construcción no residencial y la minería destacan entre los sectores industriales con mayor dinamismo, aunque las manufacturas permanecen rezagadas, con una caída anual de 1.2% a junio. Sin embargo, el indicador manufacturero IMEF acumula cinco meses en zona de expansión, mientras que la producción manufacturera de Estados Unidos mantiene una recuperación desde enero.

El desempeño de las manufacturas estadounidenses resulta relevante para México debido a la estrecha relación entre ambas economías y sus cadenas de suministro. En este contexto, el desenlace del T-MEC será determinante, aunque los anuncios de nuevas inversiones de empresas internacionales mantienen expectativas favorables.

Entre las ventajas de México se encuentran su disponibilidad de recursos humanos, costos laborales competitivos y posición logística, factores que pueden favorecer la relocalización de cadenas productivas y fortalecer su papel frente a la competencia con China.

El escenario, sin embargo, mantiene riesgos. La caída de 20 mil empleos asegurados ante el IMSS en julio y las restricciones para la inversión pública y privada muestran que la recuperación todavía enfrenta obstáculos.

La expectativa es que la economía mexicana consolide su crecimiento durante el segundo semestre de 2026 y alcance un avance anual de 1.4%. Para ello, será necesario concretar proyectos de infraestructura, reducir la incertidumbre y generar condiciones que permitan crecer a las pequeñas y medianas empresas.