México en la cima de una alarmante estadística de desaparecidos a nivel global
Irene Escobedo
Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas
La jornada del 30 de agosto, para exigir verdad y frenar el uso de la desaparición como arma de terror, es el reflejo de la más absoluta impunidad institucional en nuestro país.
Desde la cima de una alarmante estadística, México llega este 30 de agosto a la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, una jornada instituida por la ONU para visibilizar a las víctimas y sus familias.
En decenas de países, colectivos de familias buscadoras se movilizan cada 30 de agosto a través de marchas, celebraciones litúrgicas, exposiciones y altares para exigir a los gobiernos justicia, verdad y no repetición.
En el marco de la conmemoración, México se destaca por ocupar el primer lugar mundial —vía acciones urgentes en la ONU— en delitos de desapariciones forzadas y tiene la primera posición en volumen de crecimiento contemporáneo en América Latina.
A esta fecha concurren colectivos de buscadoras de todo el país que, desde sus diferentes trincheras, han organizado exposiciones y protestas en conmemoración de una jornada dolorosa que pretende visibilizar y dar voz a las personas que han sido desaparecidas a la fuerza.
La lucha de las familias
Las madres buscadoras han abandonado sus labores primarias para desafiar el terreno. Sin ser atletas, han tenido que desarrollar resistencia física y coraje, impulsadas por la brújula del amor filial y un dolor inquebrantable.
La ausencia de sus hijos las ha llevado a descifrar la tierra, a caminar por desiertos, cerros y bosques en busca de fosas clandestinas o restos diseminados.
Sin cifras documentadas, pero de acuerdo con notas de prensa, solamente en Tamaulipas, en lo que va del año, las madres buscadoras han descubierto más de 30 fosas clandestinas en los municipios de Reynosa y Miguel Alemán.
En Jalisco y el Bajío, entre 2025 y 2026, los colectivos lograron descubrir hallazgos masivos en zonas habitacionales y campos de Zapopan, Jalisco, y en pozos profundos de León, Guanajuato.
En el estado de Zacatecas no existen datos confiables que establezcan cuántos hallazgos de fosas clandestinas se han concentrado durante 2026; sin embargo, los focos rojos se centran en zonas rurales golpeadas por el crimen organizado, como Jerez, Tepetongo y Valparaíso.
Recientemente, la prensa nacional destacó que el informe “Enterrar la verdad”, integrado por Artículo 19, revela un contraste y opacidad en las cifras proporcionadas por la Fiscalía de Zacatecas respecto a las fosas clandestinas, mientras continúa creciendo el número de desaparecidos que, de acuerdo con las estimaciones de organismos no gubernamentales, supera las 4 mil víctimas en la entidad.
La falta de un registro oficial transparente y actualizado no ha frenado el avance de las palas. Los más recientes hallazgos de las buscadoras de Zacatecas y el colectivo Escarabajos revelan que en el mes de agosto localizaron por lo menos dos fosas clandestinas dobles en la comunidad de La Cañada, en Jerez, donde además exhumaron los restos de tres hombres y una mujer.
Durante el mes de junio, el colectivo Escarabajos ubicó cuatro fosas clandestinas en la zona de la Ciénega, donde se localizaron los restos de cuatro personas dentro de un rancho abandonado.
En junio de este año se reportó el hallazgo de fosas clandestinas masivas en terrenos rurales del municipio de Valparaíso, publicó el medio periodístico Infobae.
Recientemente, las Buscadoras de Zacatecas localizaron también un cuerpo esqueletizado dentro de una maleta en Villanueva y restos calcinados en Villa de Cos.
Los hallazgos alimentan una crisis incontenible en la que México acumula más de 52 mil restos humanos identificados en morgues y fosas comunes, y más de 83 mil restos óseos o fragmentos recuperados pendientes de análisis.
La conmemoración
México es la nación con más reportes vigentes de desapariciones forzadas en el mundo; se coloca en la cima de una alarmante estadística que extraoficialmente alcanza a más de 130 mil víctimas de desaparición.
La jornada del 30 de agosto, establecida por la ONU para exigir verdad y frenar el uso de la desaparición como arma de terror, es el reflejo de la más absoluta impunidad institucional en nuestro país. El 91% de las desapariciones en México han ocurrido en los últimos 20 años.
Detrás de México se colocan las cifras de desaparecidos de diversas regiones del planeta donde también se ha incrementado el número de víctimas y la aparición de restos clandestinos.
El impacto mundial de este crimen, alentado en América Latina desde las dictaduras militares, llevó a la ONU a oficializar, hace 30 años, la conmemoración propuesta en 1981 por la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos (FEDEFAM).
La fecha reconoce también la lucha incansable de las familias y colectivos de búsqueda de personas desaparecidas.
El doble crimen de Estado
Los buscadores en México constantemente son objeto de hostigamiento y maltrato por parte de las instituciones y de amenazas por el crimen organizado.
Un número aún indeterminado de buscadoras y buscadores han desaparecido. Se tiene documentado el asesinato de por lo menos 39 personas buscadoras desde el año 2010 a la fecha, mientras la cifra a nivel mundial alcanza los 44 casos de agresiones letales.
En el 63% de los casos ocurridos en México se trataba de las madres de las víctimas, reporta la Fundación para la Justicia (FJEDO). Los padres buscadores también han sido víctimas: por lo menos 11 fueron asesinados en México en los últimos años y muchos han perdido la vida por otra causa, sin haber encontrado a sus hijos.