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Más que musas: las mujeres que construyeron el cine mexicano

Por Yarahima N. García Carlos

Para esta semana me gustaría exponer algunos elementos sobre la construcción de la imagen de la mujer en el cine a lo largo de los años y cómo poco a poco fue incursionando no solo como intérprete, sino detrás de cámara como guionistas, productoras y directoras de cine. Para ello también me gustaría enlistar a cineastas mexicanas y sus aportaciones.

Desde las primeras obras cinematográficas hechas en el cine mexicano, la imagen de la mujer ha sido estereotipada y creada con una mirada patriarcal, esto debido a que el cine en su mayoría representa la realidad y la opresión que se veía en las escenas era similar a lo que vivían las mexicanas en la vida cotidiana.

Además, fueron silenciadas como creadoras, aunque se estima que desde finales del siglo XIX, las obras cinematográficas incorporaron mano femenina. No se les reconoció este trabajo y solo se les redujo a imágenes visuales, cumpliendo estereotipos de la época.

Algunos de los estereotipos que podemos identificar sobre todo en la época de oro del cine mexicano (años 30 a 50) son mujeres sumisas, abnegadas, bondadosas, tolerantes, madres y abuelas amorosas. Aunque cabe destacar que en esta época dorada se consolidaron importantes actrices como Silvia Pinal, Dolores del Río, Elsa Aguirre y María Félix que quizá en algunas actuaciones mostraban elementos de empoderamiento, pero siempre bajo el yugo masculino o como se dice coloquialmente «detrás del hombre».
Pues eran las coprotagonistas de los famados actores como Pedro Infante, Jorge Negrete y Pedro Armendáriz.

En las producciones de la revolución mexicana pareciera que representaban a las mujeres diferentes, pues eran líderes y de pandillas, fuertes e imponentes, pero como mencioné en el artículo La mujer revolucionaria en el imaginario cinematográfico, se presenta a mujeres sí poderosas pero siempre sus acciones se muestran motivadas por desamor, amor y dolor y no como seres autónomos, políticos y capaces de decidir en cuestiones de la revolución.

En los años 60 a 90 se produjeron cientos de películas denominadas ahora de género sexicomedias, estos filmes se caracterizaban por el humor mexicano, la jerga, y sobre todo el desnudo de las mujeres. Aquí se consolidaron artistas como Lyn May, Sasha Montenegro, Angélica Chain, Rosita Bouchot y más.

En estas producciones el imaginario de la mujer dejó de ser abnegada a ser mujeres con una autonomía en su sexualidad y sus oficios, que si bien esto puede ser un gran avance la construcción de la imagen de la mujer, la calidad y el objetivo de estas películas lo llevó al extremo de ver a una mujer solo como objeto sexual. Las tramas y los guiones lo confirman.

Frente a estas representaciones estereotipadas y limitantes, en las últimas décadas ha surgido un número cada vez mayor de mujeres que han incursionado en el cine mexicano como directoras, guionistas y productoras, buscando transformar narrativas tradicionales y proponer nuevas formas de representar a las mujeres desde perspectivas más críticas y diversas.

Enlistaré a algunas mujeres cineastas internacionales que abrieron camino a las actuales cineastas: Alice Guy Blaché, es considerada la primera mujer en incursionar en el cine; algunas de sus obras: El Hada de los repollos (1896), Falling Leaves (1912) y Esmeralda (1905).

Germaine Dulac fue considerada la primera mujer feminista en dirigir filmes; algunas de sus obras: La sonriente Madame Beudet (1923) y Arabesque (1929).

Dorothy Arzner dirigió La loca orgía (1929), obra que fue polémica para su tiempo y de ahí incursionó con más películas.

En México, Adela Sequeyro con filmes como La mujer de nadie (1937) y Diablillos del arrabal (1938). Matilde Landeta, que dirigió obras como Lola Casanova (1948) y Trotacalles (1951).

Marcela Fernández Violante, otra cineasta mexicana que dirigió De todos modos te llamas Juan (1976) y Misterio (1980). También hay que reconocer los trabajos de María Novaro, Marisa Sistach, Dana Rotberg, Busi Cortés, la famosa María Elena Velasco «la India María» y Guita Schyfter.

Por último, me gustaría recomendar algunas cineastas cuyas obras me han cautivado: Fernanda Valadez que dirigió Sin señas particulares (2020), Natalia Beristáin que dirigió Ruido (2022) y mi favorita Ángeles Cruz con películas como: Valentina o la serenidad (2023) y Nudo Mixteco (2021).


Referencias bibliográficas:
Gallegos, J y Rivera, I.(2018) Luces , cámara, acción: la participación de las mujeres en el cine mexicano.
Gómez, T. (2013). Representatividad de la mujer en el cine, un análisis del contexto hacia un imaginario social para el reconocimiento femenino.