Navegar / buscar

La mira está puesta sobre el apellido

Irene Escobedo

A Andy López Beltrán le molestó sobremanera el retiro de la visa americana. La narrativa que utiliza en la misiva de reclamo delata su indignación. Sabe que los Estados Unidos dañarán sin duda su imagen y reputación, pero también que Donald Trump ha puesto el ojo sobre su apellido, dando un golpe donde más le duele a un padre: sobre su hijo.

Para entender la preocupación y molestia de Andy López Beltrán sobre el retiro de su visa y las repercusiones que tendrá sobre su persona y dinastía, es importante dar un vistazo a los fragmentos más destacados de la muy corta misiva que envió el pasado jueves al presidente Donald Trump.

En el texto, el hijo de AMLO ataca a la diplomacia estadounidense, dice que es un acto politiquero y propagandístico al estilo “hitleriano”. Tacha a funcionarios estadounidenses como “halcones” y “jefes de pandillas” dedicados a espiar y acosar a políticos extranjeros y pide la destitución de Marco Rubio.

Sostiene que no existen pruebas de inmoralidad o delitos en su contra; siempre ha actuado “bajo principios infundidos por sus padres”.

Critica también los problemas sociales internos de los Estados Unidos, como las crisis de consumo de fentanilo y las adicciones de su población, situaciones que no le motivarían a querer internarse en los Estados Unidos, asume en la carta signada en Tabasco, aunque sus detractores han señalado que la carta salió del puño y letra de alguien más en Palenque.

Andy está molesto y con seguridad no es el único de su familia. Ya se advirtió que Trump tiene la mira puesta sobre el apellido, que es nada menos que, uno de los más destacados de la política mexicana: el de López Obrador.