La ciudad de Zacatecas y el olor a olvido
Por Irene Escobedo
Zacatecas solía oler a cantera, plata y gloria. Hoy es solo el eco de algo llamado desidia. La ciudad huele a indignación y grita que alguien salga a dar la cara para recuperar la dignidad perdida.
La capital del estado huele a basura y abandono, a decadencia y desinterés, mientras en la alcaldía viven en su propio espejismo de cristal.
Romper el cristal de la indiferencia municipal es vital. Recuperar Zacatecas, nuestra ciudad, es urgente.