Entre gitanos se están leyendo la mano
Por Irene Escobedo López
En vías de las próximas elecciones gubernamentales, la balanza política se ha inclinado hacia el lado femenino. La representación política no es solo una cuestión de números en razón de la desigualdad de género. Zacatecas amerita la inclusión femenina en política y no solo de candidatos con las tres B. Y ahora surge Claudia Anaya con su trayectoria y su imagen angelical que vale decirlo, en tiempos de caos, de descomposición social y de desvalorización puede ser el salvavidas de la coalición PAN, PRI, PRD pero será necesario proponer más. La priísta tiene experiencia, sabe a dónde va pero requiere de pulir el discurso, afinar el lenguaje, madurar las ideas, promover las propuestas. Muchas de sus entrevistas más recientes, siendo aún senadora parecieran ser más bien el contenido ideal para alimentar a las revistas del corazón. Por lo pronto, se vio audaz en su punto de partida, al grado de estarse picando los ojos con el gobierno saliente, que son sus propios aliados, porque “Zacatecas es un desastre”, entre gitanos se están leyendo la mano. Claudia Anaya tiene mucho en qué trabajar, la interacción con medios de comunicación, sociedad, actores políticos demanda de una estrategia política bajo la forma de agenda y Claudia tiene que estar dispuesta a dar la batalla.