Ecléctis
Por Raymundo Carrillo
Un cambio sin morralla
Es el que hay en el país. Ya fue una reforma judicial, la cual, como bien decía aquel, hoy opositor expresidente de México, dispensando sus yerros: – “haiga sido como haiga sido…”. Así la reforma mencionada, ya está y existe; el cambio del manejo del presupuesto federal; el cambio de la dirección de finanzas del Banco de México; la venidera propuesta de reformas fiscales; asuntos revueltos en argumentos que confunden a la opinión pública, pero que, al día viernes de esta semana los encabezados de los medios más grandes de comunicación impresos en el país, ponderaban frente al crecimiento económico del país con más de 12 años sin precedente.
Antes los cambios se limitaban porque se decía: “la cobija no alcanza para todos”, ahora parece que, con los cambios habidos, esa morralla social de quienes no alcanzaban, ya no la hay.
Confusiones y confundidos
Esas confusiones mediáticas, ahora reflejadas en redes sociales del internet, se regularán. Parece que el proceso iba así: en un principio, el internet era vendido como señal de comunicacional únicamente, ahora, se vende para vender y no solo para informar u opinar como en un inicio sucedió. Ante la comercialización de la red internauta, la venta, la opinión y la información se mezclan con la comunicación y se ha identificado un caos comunicacional que afecta solemnemente a todos, ustedes y nosotros, tú, yo, el otro y aquel.
Mentada la regulación
Esa comunicación, se regulará con un reglamento para el empleo de: opinión, información, noticia y todos esos mensajes que, en manos de la esfera política de la mexicanía, se han convertido en insolente impunidad para mentir, falsear, ofender e insultar sin taza ni medida al de enfrente; ya es motivo de un enfrentamiento entre mentiras y realidades al borde de la tolerancia en sentido público.
Así, hay un anteproyecto de lineamientos para proteger los Derechos de las Audiencias. No se trata de defender a unos u otros protagonistas de la batalla montada en la libertad de expresión para confundir, es una propuesta que obliga a los medios electrónicos a distinguir noticias de opiniones, designar defensores y publicar códigos de ética. Tampoco es un decreto, sino una iniciativa que se pondrá a Consulta para encontrarle, los mejores términos; inició a finales de julio y se agota el 21 de agosto 2026.
El mismo falso a evitar
Quienes mencionen que se quiere censurar, que se quiere amordazar, podrían ser los mismos que emplean esa libertad de expresión en manipulación de audiencias para obtener “agua a su molinito”. Es como el que, no quiere registrar su número celular (algo esconderá), o el que, no quiere registrarse en la nueva CURP, o identidad para la SALUD (no la han de necesitar).
Cierto es
La mexicanía en una gran mayoría, vienen arrastrando ese tipo de libertad, la cual, es: libertinaje. Las nuevas condiciones globales, materiales, sociales y económicas, propician estas nuevas condiciones a la mexicanía para desarrollarnos mejor y crecer sanamente. Es importante, no dejar de seguir conociéndonos todos, unos a otros. Para eso son los nuevos padrones.
Antes, eso admirábamos, y todavía, de los países que nos ponían de ejemplo ¿Por qué ahora nosotros no?
En el tono
Los avances para llegar a las fechas de campaña electoral por parte del oficialismo, develan la legalidad y ética de cada aspirante. Hay quien va diciendo que los programas y beneficios del Bienestar dependen de ellos, es ilegal y no cierto; hay quienes, con encuestas de dudosa honestidad aseguran ser ganadores. Unos gastan dinero del gobierno para estos menesteres y otros también; unos menos otros más. Quepa decir que no faltan quienes deveras trabajan y salen a recorrer calles tocado personalmente puertas, haciendo sus gastitos personales.
Transformación aprovechada
Pues ahora, hay las organizaciones estadounidenses que, vienen a buscar fondos para sus obras de beneficencia. Una organización con boinas tipo marroquíes, etiquetadas como americanos, promueven un concierto musical en el Multiforo del Estado para recabar fondos que dicen, irán a parar a un hospital estadounidense que atiende niños. Sin duda, el bienestar mexicano empieza a ser notado. Para quien consideraba que es mentira la transformación de México; ahora es una de las 10 economías más sostenibles mundialmente. Regresarán para llevar, en lugar de traer (aunque siempre ha sido así).
¿Dónde está la bolita?
La resistencia presentada por el gobierno estatal para entregar el mando municipal del tránsito y la vialidad, no solo está sucediendo en Jerez, sino en Río Grande y otros municipios. El aspecto jurídico está siendo descuidado; así, la oportunidad de municipalizar tránsito está en duda.
Despilfarro festejado
Serio deterioro del piso de las calles en Jerez. Los presupuestos para la mejor imagen del pueblo y el buen funcionamiento en servicios y movilidad idónea, están siendo dedicados a fiestas, muy poco colectivas y mucho de públicas: dirán como el chiste: la fiesta es de todos “ahí estaba, si no fuiste es porque no quisiste…” ¿y el piso?
Acostumbrarse a esa apariencia de diversión a cambio de la mejora municipal, le cabe reconsideración.
Afecciones inevitables
La derrota de EU, reflejada en el alza del costo del petróleo, debido al bloqueo iraní en el estrecho de Ormuz y el freno expansionista a Israel en el Medio Oriente, son básicas razones de la agudeza y crecimiento de los ataques al sistema de Bienestar y contra la presidencia de México. La necesidad de algún control territorial con bastos recursos de la naturaleza, es un requerimiento del sistema occidental reconcentrado en EU. Aunado a lo anterior, está la desesperación financiera de la esfera económica Neo-Liberal y sus Partidos políticos, quienes durante los últimos seis sexenios cautivaron para sus particulares intereses el presupuesto federal, hoy con predominancia en becas, programas sociales y pensiones; esa esfera le ha entregado su narrativa a EU para pretender regresar al control.
A lo dicho, llamarle mentiras, es negar realidades. El sistema que defiende y aplica Trump, es el de saquear con violencia.