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Eclectis

Por Raymundo Carrillo

PRECAUCIÓN

Muy notable que, a estas fechas, parezca poco, el arribo familiar y tradicional de la jerezanía migrante; previsible es, que, no será una navidad donde Jerez, su comercio y las familias, no destilarán el jolgorio de otros años.

Esto, no quiere decir que faltará la alegría y barullo que las familias jerezanas realizamos, celebrando Las Posadas y La Navidad, mismas que, inundan e invaden el espíritu de cada quien; esa Soledad, así mencionada, ante la ausencia de quienes cada año vienen a compartir lo que durante el año guardan para traer a quienes acá les esperan siempre, este año parece que será un poco -acaso o quizás- como hace muchos años era: una Soledad la cual, imaginamos profundamente, hasta sentirla, hasta emocionar.; soledad en amparo, con la Sagrada Imagen de patrocinio religioso que atañe a esta comunidad zacatecana; tan de provincia, tan patria, tan mexicana. Aún, quienes no comparten esta meditación, también emigran, también viven esta soledad que, tan especialmente sucede en Jerez.


El título de la presente redacción, es para recordar: gozamos de las condiciones propiciadas por esas soledades; una benévola sombra extendida en las familias que se separan para progresar; integrantes del núcleo familiar que se van, donde sea que sea; unos al extranjero, otros, al interior de la República.


Alegrémonos a la par con quienes están lejos, a quienes acaso este año no les veamos; que también allá donde estén, gocen; acá estemos también bien. Que la soledad mutua no sea desafortunada. Jerez por todos los que están fuera y por todos los que se quedan, progresa. ¿no?… entonces, vean -ahorita- su entorno personal, luego el familiar; sin olvidar a quien, posiblemente ajenos, estén pasando por un infortunio.


No muchos años atrás, muy pocos años antes de ahora, esa lejanía era más sentida, más dolorosa; hoy, tenemos tecnologías que nos permiten convivir al instante en que, lo queremos hacer.


Para los comerciantes, al ser un factor económico importante en Jerez, cabe decirles: habrá tiempos mejores; no hay tiempos tan malos que no pasen.


DE ECONOMÍA


Nunca está por demás, considerar que la economía está en todo, como la política. También los sentimientos y las emociones se pueden y se deben de administrar.


En esta materia, y relativo a las fechas que vivimos, donde el consumo, le gana a la sensatez y al sentido común, posiblemente el comercio espera las enormes derramas… digamos… de siempre.


Los repetitivos anuncios políticos, sobre haber sacado de extrema pobreza a muchas familias, se pudieran poner en duda desde la mirada y perspectiva del comercio organizado y espontáneo, porque se dice que, hay una baja de la dinámica mercantil, en el mercado interno.


Luego de 7 años de tales beneficios individualizados y focalizados, es natural que, hasta ahora, por la experiencia y seguridad de una constancia, al recibir tales dotaciones, aparezca el cálculo prudente para moderar la manera de gastarlos.


Ante tal posibilidad, de control y administración de esa enorme derrama de efectivo en la población, caben los siguientes pensamientos: “El banco central (que no es del gobierno en México) es el gran motor de la inflación (carestía). En el caso de países ricos y sus regiones como EU, es la Reserva Federal; en el caso occidental es el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional; sin éstos, no se financiarían guerras”.


“Una inflación del 2% anual, parece o se dice que, es pequeña, pero, en pocos años, reduce a la mitad el valor de tus ingresos y sus ahorros”.
“El dinero, es parte de nuestra vida diaria, pero no entendemos cómo se crea (sabemos cómo se obtiene), no entendemos cómo se controla; ese proceso lo detentan los banqueros más adinerados; nosotros, solo lo obtenemos para gastarlo”.


Actualmente, un dólar, cuesta 18 pesos… así las cosas, puede reducir aún más, frente al peso, y las monedas del resto del mundo.
Cuando a una nación bélica, le faltan recursos para obtener satisfactores -cabe en bien- retraer viejos adagios: “al ladrón, lo hace la ocasión.”

Doña RUTH PÉREZ ACEVEDO En Paz Descansa.