Desapariciones, el lado oscuro del progreso en seguridad
Por Irene Escobedo
Los ausentes, desaparecidos, los que faltan en cada familia, no aparecen en el balance de logros a favor de la seguridad.
En un área que al parecer fungió como campamento del crimen organizado, las buscadoras ya rezan el padre nuestro, el primer aviso de un hallazgo positivo. Fue la primera búsqueda del año con hallazgo positivo.
El grupo de madres Buscadoras Zacatecas A. C. se dirigieron hacia la comunidad Laguna de las Rosas perteneciente al municipio de Villanueva. Encontraron una osamenta “encobijada” y pertenencias diversas: cepillo de dientes, un encendedor, cortauñas y algunos medicamentos.
Está cayendo la tarde y en la comunidad de Laguna de Rosas ya casi se observa la puesta del sol. En un área despoblada que al parecer fungió como campamento del crimen organizado, las buscadoras ya rezan el padre nuestro, el primer aviso de un hallazgo positivo.
A la laguna de Las rosas las madres buscadoras llegaron alertadas por la existencia de varias fosas clandestinas. Llegaron solas, sin la compañía de ninguna autoridad. Hubo que esperar horas desde el hallazgo, hasta la llegada de las autoridades (casi a la medianoche) para el levantamiento de restos e indicios.
Antes de tocar una piedra, previo a la exhumación, pero ya con la evidencia de una porción de cobija desenterrada, las madres se disponen a orar: un padre nuestro, un ave María, y expresiones compasivas como “ya te encontramos”, “nos vamos a casa”. Los corazones laten hay emoción, pero actúan con moderación, hablan en voz baja se mueven sigilosas. Cada evidencia es importante, nada debe destruirse.
Es hora de comenzar, utilizando herramientas comunes, sin ninguna herramienta tecnológica ningún dron, ni geolocalizador, remueven cada porción de tierra, piedra a piedra, hasta llegar al hallazgo de los restos envueltos en una cobija.
Entre las pertenencias desenterradas con suma calma y las buscadoras localizaron perfectamente acomodada sobre un cráneo, una gorra con un diseño particular, inconfundible para quien busca las señas particulares de quién ya no regresó a casa: una bandera de México.
Esta gorra es exactamente igual a la que porta en la foto de la ficha de búsqueda un joven colimense. Una usuaria de redes logró advertirlo. De ser él, a Giovanni se le buscaba desde mayo del 2025, luego de desaparecer en octubre del 2024. Solo las pruebas de DNA podrán establecer si la osamenta pertenece a este joven de 25 años, de cara ovalada y 1,70 m de estatura.
Las imágenes compartidas en tiempo real por las madres buscadoras alientan la esperanza no solo de la mamá de Giovanni. Hay madres, esposas, hijas, todos tienen preguntas: ¿tiene una mochila que diga betterware?, ¿hay alguna playera azul?, ¿tiene tatuajes en el pecho? Cada uno de los que han perdido un ser querido y sufren su ausencia ruega porque con este hallazgo para ellos, sea el colofón de un largo sufrimiento.
El de laguna de Rosas, fue el primer hallazgo del año en Zacatecas. Para una madre buscadora no cuenta si es día de Reyes o vacaciones. El frío, la distancia también quedan canceladas.
Cada hallazgo es una meta, pero no es la última, apenas se finaliza con el trabajo de localización, cuando tendrán apenas tiempo para retomar fuerzas y recobrar el aliento para continuar la búsqueda. Es un explorar continúo, algunas veces con rastro que seguir, otras no.
Pero en Zacatecas siguen faltando personas desaparecidas. De acuerdo con el Fiscal general Cristian Paul Camacho Osnaya, el año cerró con 800 desaparecidos no localizados. La red Lupa tiene otros datos: 3 mil 889 desaparecidos solo en Zacatecas, en su mayoría hombres de mediana edad, 12% menores de edad de los cuales 95% son niños. Pero las inconsistencias no solo están en las cifras.
Ocho de cada 10 desapariciones, son ausencias voluntarias, afirmó el fiscal del estado, Sin embargo, la red Lupa asocia el alto índice de desapariciones a un contexto de violencia, extorsiones, secuestros y homicidios, una crisis de alta gravedad. De acuerdo con la red Lupa (proyecto del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia) los principales territorios donde ocurren las desapariciones en el estado son: Fresnillo al cabeza seguido de las ciudades de Zacatecas y Guadalupe.
Jerez y Río Grande salieron del marcador rojo pero permanecen en alerta. Para el Estado de Zacatecas la Red Lupa mantiene una alerta de nivel superior, debido a la magnitud y persistencia del problema convertido en crisis de desapariciones.
Fotografía: Archivo Cuartoscuro