Navegar / buscar

De lo individual a lo colectivo: Crip Camp y la transformación del concepto de discapacidad

Por Yarahima N. García Carlos

Nada sobre nosotro@s, sin nosotr@s.

Consigna del movimiento Una Vida Independiente

En el marco del 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, me gustaría recomendar un documental titulado Crip Camp de 2020, producido por Higher Ground y dirigido por Nicole Newnham y Jim Lebrecht.


Este documental detalla el campamento Jened en los años 60 y 70, ubicado en Nueva York, diseñado para jóvenes con discapacidades. Cada verano, hombres y mujeres asistían ahí para realizar diferentes actividades, pero estos puntos de reunión se convirtieron en la punta de lanza para conformar un movimiento para exigir sus derechos civiles.


En el campamento descubrieron que pueden ser escuchados, respetados, tratados como personas y que sus experiencias no eran fallas individuales, sino el resultado de un sistema injusto. Algunos líderes, como Jim Lebrecht y Judy Heumann, asistían a este campamento.


En el documental también se visibiliza el comienzo del movimiento Vida Independiente y una de sus manifestaciones más impactantes que fue la toma por 28 días de las oficinas del Departamento de Salud, Educación y Bienestar (HEW) en San Francisco, en 1977, donde un grupo de personas discapacitadas exigían aplicar la sección 504 de la Ley de Rehabilitación que prohibía la discriminación por discapacidad en instituciones públicas.


Esta protesta fue el antecedente para la aplicación de los derechos a personas con discapacidad y sus diferentes reformas. Las autoridades se negaban a firmar dicha sección por el gasto monetario que implicaría reestructurar toda la vía pública, empresas, servicios y más para personas con diferentes barreras. Alegaban que era un gasto innecesario y que eran pocas las personas que realmente se beneficiarían, invisibilizando con este discurso al movimiento.


El filme narra los 28 días, el modo de organización, los discursos, los retos que enfrentaron, cómo en esta protesta iban aprendiendo de las diferentes discapacidades de sus compañeros, la nula acción del gobierno y su opresión. También se observa la ayuda de otros colectivos en pro de los derechos, como las personas racializadas, feministas e integrantes de la comunidad LGBTQ+. Ellos acudían a las oficinas a darles alimentos, mantas, artículos de higiene personal y más.


Es interesante visualizar cómo este movimiento cambió radicalmente la conceptualización de discapacidad y su aplicación no solamente en lo epistemológico, sino en lo sociocultural, lo jurídico y lo médico.


Vanessa Gómez (2016) menciona que la interpretación y conceptualización de «discapacidad» viene directamente de la medicina, ya que es la que suele determinar y estipular los estándares de funcionamiento normales que se extrapolan a las concepciones y normas sociales.


Es decir, antes de esta revolución, discapacidad era un concepto individual, una falla de una persona. Gómez (2016) también explica que «la persona con discapacidad es condenada a una especie de ciudadanía devaluada, considerada como una menor de edad permanente que en el caso de tener derechos, tiene suspendido su ejercicio o requiere de la tutela de otros para ejercerla.» p.40


Este movimiento formado por personas con discapacidad empieza a exponer a la comunidad que la discapacidad está producida socialmente, ya que corresponde al modelo económico capitalista, es decir son excluidos por no poder participar de acuerdo a este sistema que solo se enfoca en la producción, eficacia y competencia.


De esta manera las personas con discapacidad fueron reducidas a seres inferiores, incapaces de valerse por sí mismos, cuya única posibilidad «descansa en confiar en que la ciencia médica encuentre la cura». (Gómez,2016, p. 40).


Gracias a este movimiento se empezó a concebir la discapacidad, que existe una cultura discapacitante que excluye a los sujetos que no cumplen con los requerimientos del sistema vigente, pasó de ser un problema individual a uno colectivo y social. Pues las personas discapacitadas enfrentan barreras en los ámbitos económicos, medioambientales, culturales, de educación, de sistemas de comunicación e información, entorno de trabajo, servicios de pago, sanitarios, transporte, vivienda, edificios públicos, actividades lúdicas y la sexualidad.


Como señala Gómez «el modelo social de la discapacidad no ignora cuestiones de deficiencia y/o la importancia de tratamientos médicos y terapéuticos sino que pretende una visión holística al reconocer que todos los discapacitados tienen implicaciones tanto psicológicas, fisiológicas, como sociales y culturales.»


El movimiento Una Vida Independiente, además de lograr la firma de la sección 504, se enfocó en resignificar la independencia cuando se aplica a personas discapacitadas, es decir buscaban que quienes tenían dependencia física real pudieran vivir su vida con autonomía moral, como un derecho que todo ser humano tiene en sí mismo.


Al principio de ver el documental me fue difícil concebir una ciudad sin ciertas rampas o accesos para personas con discapacidad. El cómo tuvieron que luchar ante un sistema capacitista me recordó a las diferentes luchas de otras minorías —como personas racializadas, mujeres o comunidades étnicas—, quienes también han tenido que pelear forzosamente por derechos que otros tienen simplemente por nacer.


Me queda claro que seguimos viviendo en una sociedad capacitista, pues basta con echarle un vistazo a nuestra propia ciudad: el transporte público, las calles y muchas empresas privadas y públicas no son aptas; en las escuelas se sigue segregando a los y las alumnas con discapacidad y, en el imaginario colectivo, aún se les percibe como personas pasivas y dependientes.


Las políticas públicas que realiza cada estado o municipio en estas fechas solo sostienen un discurso de inclusión, cuando en realidad estas actividades se mueven dentro de ese mismo imaginario colectivo, en vez de llevarse a la práctica de forma real y efectiva.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
Gómez, V. (2016). La discapacidad organizada: antecedentes y trayectorias del movimiento de personas con discapacidad. Universidad de Cádiz, España.


Fotografía: Judith Heumann