Confluencias
Dr. Arturo Gutiérrez Luna
Francisco Larroyo y su Filosofía de la historia (Primera de dos partes)
Resumen
Este trabajo examina la filosofía de la historia en Francisco Larroyo a partir de dos dimensiones relacionadas: la tradición del idealismo crítico y la interpretación de José Manuel Villalpando. La hipótesis central sostiene que, en el sistema larroyano, la historia no debe reducirse a la acumulación de acontecimientos, pues constituye una disciplina filosófica orientada a comprender el desarrollo de la cultura y los valores realizados por la humanidad.
La filosofía de la historia ocupa un lugar entre las disciplinas fundamentales sintéticas del sistema de Larroyo, junto con la axiología y la antropología filosófica. Su objeto no es únicamente reconstruir el pasado, sino interpretar el sentido del devenir cultural. En este marco, la historia puede entenderse como un bien cultural capaz de ofrecer elementos para diagnosticar una circunstancia histórica y orientar su transformación.
El análisis también considera la importancia del Círculo de amigos de la filosofía crítica, fundado por Larroyo en 1937, así como la labor de sus discípulos, particularmente Edmundo Escobar y José Manuel Villalpando. Sin embargo, conviene distinguir entre las afirmaciones directamente documentadas en las fuentes y las interpretaciones que aquí se proponen como hipótesis de lectura.
Discípulos
Edmundo Escobar fue uno de los discípulos más cercanos de Francisco Larroyo. Su libro Francisco Larroyo y su personalismo crítico, publicado por Porrúa en 1970, constituye una fuente importante para el estudio de la trayectoria y el pensamiento del filósofo mexicano. No obstante, la información de Escobar debe utilizarse críticamente. Dulce María Granja Castro señala que existen imprecisiones en algunos datos relativos a la estancia de Larroyo en Alemania y advierte que no toda la información proporcionada por Escobar puede aceptarse sin comprobación documental. En primer lugar, Edmundo Escobar, insigne discípulo de Francisco Larroyo, compuso una obra de importancia mayor al proponerse la caracterización del personalismo crítico como componente fundamental del pensamiento de Larroyo.
José Manuel Villalpando también fue discípulo de Larroyo. En su Historia de la filosofía en México, publicada por Porrúa en 2002, incorporó un apartado dedicado al idealismo crítico y presentó la filosofía de la historia como una de las disciplinas dinámicas de la filosofía. Según la exposición de Villalpando, esta disciplina estudia “el desarrollo de la cultura” como creación de la humanidad y vincula dicho desarrollo con la realización del progreso humano. En segundo lugar, José Manuel Villalpando, otro de sus discípulos, ha propuesto un análisis de la filosofía de la historia del jerezano. Conviene prestar atención a esta revisión debido a lo que aporta a la comprensión de una veta más del intelectual. En cuanto pedagogo, había revisado ya su producción; pero es en su libro Historia de la filosofía en México (2002) donde despliega el estudio en el que establece los puntales de los postulados sobre la filosofía de la historia en Larroyo. La importancia de Villalpando no reside solamente en su relación personal con el filósofo, sino también en que prolonga y sistematiza una tradición filosófica. La fuente consultada lo identifica como discípulo cercano de Larroyo y señala que su obra procuró mantener una relación metódica entre filosofía, pedagogía y cultura. Por ello, su interpretación permite observar cómo ciertos conceptos larroyanos fueron transmitidos, reorganizados y proyectados en una reflexión posterior sobre la filosofía mexicana.
Conviene, sin embargo, matizar la afirmación según la cual habría una “historiografía mexicana alimentada con la filosofía de la historia de Larroyo”. Puede sostenerse que Larroyo aportó categorías filosóficas para pensar la cultura, los valores y el desarrollo histórico; pero para demostrar una influencia directa en la historiografía mexicana sería necesario identificar autores, obras, citas, instituciones o programas de investigación que documenten esa recepción.
Si en otros ámbitos habíamos destacado el abanico de por lo menos quince temáticas del ilustre intelectual, conviene enfatizar en este filón enfocado en la idea de la historia por la cual propugnaría el autor que nos ocupa. Resalta que exista un análisis de esta veta adicional en la producción del jerezano. Si hay una historiografía francesa, existe una historiografía mexicana, alimentada con la filosofía de la historia de Larroyo.
El idealismo crítico
La denominación “Círculo de amigos de la filosofía crítica” fue adoptada por Larroyo y sus compañeros en 1937, en la Facultad de Filosofía y Letras. El grupo comenzó a publicar en 1941 la Gaceta Filosófica de los Neokantianos de México.
La formación de este círculo debe entenderse en el contexto de la recepción mexicana del neokantismo, particularmente de las escuelas de Marburgo y Baden. Larroyo estudió en Alemania entre 1931 y 1933 y se orientó principalmente hacia la Escuela de Baden, mientras que la pedagogía fue su disciplina secundaria. A su regreso a México, continuó desarrollando una obra filosófica y pedagógica de amplio alcance.
La Gaceta Filosófica funcionó como órgano del círculo, aunque su publicación fue irregular. La fuente consultada registra siete números, aparecidos entre 1941 y 1947. Buena parte de su contenido consistió en traducciones o reproducciones de textos filosóficos, mientras que algunos números incluyeron trabajos originales de integrantes del grupo.
La actividad del círculo tuvo dos vertientes principales:
- La difusión de autores vinculados con el idealismo crítico y el neokantismo.
- La elaboración de obras y traducciones destinadas a fortalecer la enseñanza y la discusión filosófica en México.
Por esta razón, no es adecuado presentar al grupo únicamente como una “tribu universitaria” o como un colectivo dedicado a la traducción. La documentación disponible muestra una organización intelectual vinculada con la enseñanza, la edición, la traducción y la discusión filosófica, aunque también registra limitaciones materiales y editoriales en la publicación de la Gaceta.