Confluencias
Por Arturo Gutiérrez Luna
Unidad de Estudios Jerezanos
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Las preguntas sobre estudios preliminares
Introducción
En la agenda de la investigación sobre la vida y la obra de Francisco Larroyo ocupa un momento privilegiado el estudio sobre los “Estudios preliminares” que escribió para Editorial Porrúa en aquella colección legendaria “Sepan cuántos”, en su área de Filosofía, durante la década de 1970. Este trabajo de inducción a los grandes pensadores universales lo emprende al tiempo que funge como director de la sección de filosofía de esta editorial.
Las preguntas
Las preguntas son múltiples. Aquí responderemos algunas de ellas.
¿ Cómo eran esos estudios preliminares? ¿Qué aportaban? ¿ A cuál mística alentaba su escritura? ¿Qué premisa sostenían estas creaciones?
Discusión
Considerados en perspectiva, los estudios preliminares de Larroyo sostienen una agenda cultural de conversación de la escucha. Resulta necesario acotar el tema. Este “Estudio preliminar” sobre Natorp sería un claro ejemplo de los trabajos del jerezano; honra, engalana, atribuye, explica, comenta y hace la crítica. Precisemos que, además de la presentación introductoria, el jerezano ofrece a los lectores “Preámbulos a los capítulos”. En este esfuerzo destaca la capacidad del intelectual para caracterizar el pensamiento comentado. Su labor incide en la creación de un trabajo de inducción a los autores y a sus obras.
En la editorial del Fondo de Cultura Económica, José Gaos comandaba la colección de filosofía, bajo la dirección de Daniel Cossío Villegas, su fundador. Por su parte, Larroyo, con una prolongada trayectoria como autor prolífico de la editorial Porrúa, interactuó sistemáticamente con los editores, impresores y correctores de esa casa editorial, lo cual derivó en su nombramiento para dirigir la sección consagrada a las obras de filosofía.
Por su parte, Larroyo dirige exitosamente la Sección de Filosofía de la editorial Porrúa, de la Ciudad de México. Adicional a su labor al frente de la sección de Filosofía de La Porrúa, el jerezano enfrenta la necesidad de dar personalidad a la iniciativa, dotándola de una propuesta de estudio preliminar e introducciones realizadas por especialistas.
En 1962, Larroyo realizó su primer trabajo escribiendo el “Estudio Preliminar” para la edición de los Diálogos de Platón: La República o de lo justo; Fedro o del amor; Timeo o de la naturaleza; Critias o de la Atlántida y El sofista o del ser.
Ese mismo año se presenta al público el voluminoso Diálogos de Platón, una verdadera miscelánea con las piezas “Apología de Sócrates”; “Critón o del deber”; “Eutifrón de la amistad”; “Laques o del valor”; “Lisis o de la amistad”; “Carmides o de la templanza”; “Ion o de la poesía”; “Protágoras o de los sofistas”; “Gorgias o de la retórica”; “Menón o de la virtud”; “Hipias mayor o de lo belleza”; “Crátilo o del lenguaje”; “Teetetes o de la ciencia”; “Simposio (Banquete) o de la erótica”; “Fedón o del alma”; “La república o de los justo”; “Fedro o del amor”; “Timeo o de la naturaleza”; “Critias o de la atlantida”; “El sofista o del ser”.
Una particularidad enriquece la propuesta de esta tentativa cultural del jerezano: en el cuerpo del libro correspondiente se acompaña de un “Estudio preliminar”, ocupado de caracterizar el aporte y su lugar en la estructuración de un sistema de pensamiento determinado, además de la “Introducción”, que caracteriza los rubros específicos expuestos en la pieza.
Una revisión somera del catálogo de obras integradas en la colección permite advertir la amplitud temática junto con su sello distintivo, los provocadores “Estudios preliminares” firmados por importantes especialistas en cada materia. Su versión se caracteriza por la traducción directa de cada idioma, convirtiendo al conjunto en una herramienta de estudio. Considerada en perspectiva, esta colección enriqueció la cultura de la investigación de las piezas clásicas del pensamiento occidental dignas de una mejor revisión.
El «Estudio preliminar» es un muy especial tipo de texto editorial y la colección «Sepan Cuántos…» de la Editorial Porrúa es, probablemente, su forma más conocida y sistematizada en México. No puede entenderse simplemente como un prólogo ni como una introducción biográfica, tiene un carácter específico, académico y de ensayo, cuya distinción es acertado hacer con precisión. Carácter general Todo el mundo sabe que el Estudio preliminar es un ensayo crítico e introductorio, redactado por un especialista (no una persona autora de la obra), que precede al texto de la obra misma con el objetivo de otorgarle al lector las claves históricas, intelectuales y editoriales que permiten leerlo, comprenderlo e interpretarlo antes de la lectura. No realiza la función de contar ni resumir la obra, sino que la contextualiza y problematiza.
Rasgos distintivos de los Estudios preliminares de Francisco Larroyo:
- Debe estar firmado y debe ser firmado por un autor diferenciado y con firma propia. El autor será un académico, un historiador, un crítico reconocido (distinto del autor de la obra) que, no solo se señalará de un modo formal, sino que, además, tendrá un valor intelectual independiente y autónomo, casi como de obra dentro de la obra;
- Contexto histórico y biográfico. Este ubica al autor en su tiempo: origen, formación, circunstancias políticas y sociales que nos explican por qué, en un momento histórico determinado, escribió lo que escribió;
- Análisis doctrinal o filosófico del contenido. No se limita solamente a describir, sino que realiza una interpretación de las ideas centrales de la obra, de sus fuentes, de sus influencias y del lugar que ocupa dentro de una determinada corriente de pensamiento (jurídica, filosófica, literaria, histórica, etc.);
- Valoración de la importancia de la obra. Éste explica por qué el texto, en último lugar y a modo de conclusión, es importante, cuál fue su contribución a la disciplina y cuál sigue siendo su vigencia.
- Nota filológica o editorial. Suele incluir precisiones sobre la edición utilizada, traducciones, ediciones previas, criterios de selección de textos o problemas de autenticidad, cuando aplica.
- Tono formal, académico, pero accesible. A diferencia de un artículo especializado, está escrito para lectores cultos generales, no solo para expertos: es divulgación de alto nivel, no investigación técnica cerrada.
- Extensión considerable y autosuficiente. No son dos o tres páginas; suelen ser estudios de veinte, treinta o más páginas, con estructura propia (introducción, desarrollo temático, conclusiones), casi como un pequeño libro dentro del libro.
- Bibliografía y aparato crítico propios. Frecuentemente cierra con referencias, cronología del autor y, a veces, un listado de ediciones de la obra.
- Función pedagógica explícita. Está pensado para «formar criterio» en el lector antes de que se enfrente al texto original, en la tradición humanista de Porrúa de poner a disposición del público clásicos jurídicos, filosóficos, históricos y literarios con aparato académico serio pero de acceso masivo.
- Separación tipográfica clara. Editorialmente, se marca con su propia numeración de páginas (a menudo en romanos) para distinguirlo visualmente del cuerpo principal de la obra.
Conclusión
El estudio preliminar de Francisco Larroyo tiene el carácter de un puente académico entre el lector contemporáneo y una obra que pertenece a otro tiempo o tradición: combina erudición histórica, interpretación crítica y voluntad divulgativa, con la autoridad de un especialista que respalda su lectura con nombre y firma propios.
En suma, la escritura de Estudios preliminares de Francisco Larroyo resulta un aporte cultural: son textos que favorecen la comprensión de los autores en la nómina de libros publicados en Porrúa; con ello, se persigue la puesta en circulación en español de las obras clásicas del pensamiento de todos los tiempos. En todo caso, se trata de inducciones las cuales propician la inmersión de públicos no especializados con piezas fundamentales de los sistemas de pensamiento occidental en un esfuerzo de hacerlas accesibles a un público más amplio.