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Celebran Bodas de Oro de Monseñor Noriega Barceló

Irene Escobedo

· Gratitud absoluta a Dios y al pueblo, expresa el obispo en su 50 aniversario. Hora santa colectiva y oración por la paz, parte de la celebración.
· Desde Zacatecas, la Iglesia católica eleva su unidad ante desafíos pastorales regionales.

El obispo de Zacatecas, monseñor Sigifredo Noriega Barceló, celebró 50 años de ordenación sacerdotal con una concelebración litúrgica y oración colectiva por la paz. La presencia de autoridades eclesiásticas de diversas regiones elevó el mensaje de unidad de la Iglesia desde Zacatecas.

Este miércoles, la Catedral Basílica de Zacatecas fue el epicentro de una gran celebración: los 50 años de vida sacerdotal de nuestro obispo Sigifredo Noriega Barceló. Una larga fila de sotanas blancas (alba litúrgica), integrada por sacerdotes de la diócesis y obispos invitados, precedía la entrada de monseñor al recinto religioso.

En las bodas de oro de nuestro obispo se concentró la comunidad católica de Zacatecas, pero también una importante comitiva de la jerarquía católica mexicana: los obispos de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino; de San Juan de los Lagos, José Leopoldo González González, y de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, compartieron el júbilo y la alegría de 50 años de servicio a la Iglesia.

Los obispos invitados, así como la totalidad de la curia diocesana, incluidos los sacerdotes de los 16 decanatos del estado, vicarios, diáconos y seminaristas locales, así como diversas comunidades religiosas, se sumaron a la oración y al agradecimiento por el emotivo jubileo que anticipa la ya próxima jubilación de monseñor Noriega Barceló.

La celebración fue una ocasión especial en la que la Iglesia tuvo la oportunidad de refrendar su unidad, luego de que han surgido actos intimidatorios en contra de algunos obispos, como el caso de Juan Espinoza Jiménez, de Aguascalientes, por no guardar silencio ante la crisis e inseguridad que vive el país.

Bodas de oro y el camino al retiro

Monseñor Sigifredo Noriega Barceló se ordenó sacerdote el 7 de octubre de 1976 en su pueblo natal, Granados, Sonora. Inició su ministerio en la diócesis de Ciudad Obregón; ahí se desempeñó como promotor vocacional, director espiritual y vicario general.

Su formación académica la continuó en Roma, donde obtuvo la licenciatura en Teología Moral. En abril de 2007 fue nombrado primer obispo de la diócesis de Ensenada por el papa Benedicto XVI; posteriormente, el 2 de agosto de 2012, asumió el cargo de obispo de la diócesis de Zacatecas.

Monseñor ha sido un obispo que se ha mantenido cercano a la comunidad. En su paso por Zacatecas ha hecho una labor constante de promoción de la paz y los valores evangélicos, lo que no pocas veces desembocó en una crisis de carácter político al señalar el abandono del campo y la desatención a las madres de desaparecidos.

El punto central de la actividad pastoral de monseñor Noriega Barceló ha sido la construcción de la paz y la reconciliación social a través de la cercanía pastoral y una Iglesia de puertas abiertas.

El obispo de Zacatecas se ordenó hace 50 años, cuando el estado de Sonora atravesaba por un momento coyuntural y de transición a nivel político, social y también religioso. En esta etapa surgió una nueva generación de sacerdotes sonorenses que se enfrentaron a grandes desafíos, como las desigualdades económicas y la transformación política. En esta realidad, el joven seminarista Sigifredo Noriega Barceló no dudó en dar un paso hacia la fe, tomando el ministerio sacerdotal en su natal Granados, Sonora.

La solidaridad eclesial

Las diócesis de Aguascalientes y Zacatecas forman parte de una misma provincia eclesiástica: la arquidiócesis de Guadalajara. Ambas diócesis comparten una realidad muy similar.

Los obispos de Zacatecas y de Aguascalientes han enfrentado el mismo conflicto: sus opiniones han generado en diversos momentos tensiones con los gobiernos locales y, en el caso de Aguascalientes, el conflicto escaló a niveles en los que hubo repercusiones serias por un sermón del obispo contra el Gobierno federal, lo que provocó amenazas de terceros a través de plataformas digitales.

Los intentos de intimidación contra ambos obispos dieron lugar a la unidad de la Iglesia católica, la cual se consolidó durante la celebración de los 50 años de monseñor Sigifredo Noriega.

Oración colectiva por la paz

Como parte de la celebración que el pueblo católico de Zacatecas organizó en torno a nuestro obispo, se llevó a cabo una oración colectiva por la paz en el estadio Carlos Vega Villalba.

La comunidad católica acudió ataviada con vestidos blancos; los fieles llegaron procedentes de los distintos decanatos que integran la diócesis de Zacatecas y acudieron al llamado para pedir por la tranquilidad de Zacatecas.

En la hora santa masiva, el obispo dijo a la comunidad que el júbilo por sus 50 años de servicio no le pertenece a él, sino a las necesidades de su pueblo. Un día antes, durante la homilía de su 50 aniversario sacerdotal, el obispo se enfocó en la gratitud absoluta a Dios y al pueblo.

Profundamente motivado, dijo que sus 50 años de responder sí al llamado religioso no le pertenecen de forma individual, sino que son parte de la historia viva de familias, migrantes y comunidades que ha pastoreado tanto en Sonora como en Zacatecas.

En coherencia con la realidad de Zacatecas y con lo que ha sido su apostolado, que es el acercamiento a las víctimas de violencia, enfatizó que el sacerdocio cobra sentido cuando se vuelve un canal de consuelo.