Aprueban reducción de edad para ocupar un cargo público
Para ser diputados se requerirá tener 18 años cumplidos el día de la elección, en lugar de los 21 años actuales
Con una votación de 23 a favor y uno en contra, la diputada local del Partido Acción Nacional (PAN), María del Mar Ávila Ibargüengoytia, junto con los diputados y diputadas de la 64 Legislatura, aprobaron la Minuta con Proyecto que reforma la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en lo referente a la reducción de la edad mínima para ocupar un cargo público, estableciéndose a partir de los 18 años de edad.
Desde el martes, los miembros de la Comisión Legislativa de Puntos Constitucionales presentaron el dictamen que aprueba la Minuta Proyecto de Decreto, el cual busca reformar los artículos 55 y 91 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en relación a la edad mínima para ocupar un cargo público.
La reforma propuesta establece que para ser diputado se requerirá tener 18 años cumplidos el día de la elección, en lugar de los 21 años actuales, mientras que para ser secretario de Estado se requiere ser ciudadano mexicano por nacimiento, estar en ejercicio de sus derechos y tener 25 años cumplidos, en lugar de los 30 años actuales.
La comisión dictaminadora consideró que estas reformas propuestas en la minuta están estrechamente relacionadas con una situación de exclusión y la falta de atención especializada y eficiente hacia un grupo poblacional que, si bien ha recibido un mayor enfoque en el desarrollo de políticas públicas en los últimos años, aún enfrenta problemáticas significativas que no deben ser subestimadas en términos de su trascendencia para la vida pública y el desarrollo de nuestra sociedad.
Además, señalaron que, a diferencia de otros grupos en situación de vulnerabilidad, los jóvenes no han recibido el suficiente apoyo para superar estas brechas de subrepresentación, tal como se ha visto en el ámbito de la paridad de género. Por lo tanto, consideraron que la aprobación de la reforma planteada en la Minuta es viable y totalmente necesaria, ya que la inclusión de los jóvenes en la vida pública del país no solo implica una ampliación de su participación política, sino que también se refleja en su capacidad de influir de manera cualitativa y sustancial en el desarrollo de las políticas públicas ejercidas por el Estado Mexicano.