Navegar / buscar

A propósito de La Ilíada y La Odisea: entre Escila y Caribdis (Parte II)

Priscila Sarahí Sánchez Leal

Cápsulas literarias

Después de la Guerra de Troya, los héroes sobrevivientes van retornando a casa, hay teorías que sostienen que hubo más poemas que relataban el regreso de todos ellos, no obstante, el único relato que ha trascendido hasta la actualidad es La Odisea.

La palabra Odiseo deriva de Odysseus, relacionado con el verbo griego odussomai, que se traduce como «odiar» o «ser el blanco del odio»; poéticamente se ha interpretado como “el hijo del dolor”, de ahí que su retorno a casa esté marcado por la peripecia.

Odiseo se vuelve el blanco de la ira de Poseidón, luego de haber enceguecido al cíclope Polifemo, hijo de dicha deidad. Poco a poco los compañeros de travesía van perdiendo la vida hasta que el héroe se encuentra solo y cada vez más lejos de Ítaca. 

Tanto en La Ilíada como en La Odisea la inmediatez de los dioses es constante e interviene de manera directa en el mundo terrenal, lo divino no aparece como algo lejano o abstracto, en un vaivén entre epifanías, ayuda o castigos.

Si Poseidón desborda su furia contra Odiseo, Atenea será quien se conmueva ante sus desventuras y abogue por él, ante los demás dioses. Ella es la diosa de la astucia, la justicia y la sabiduría, así como una especie de mentora tanto de Odiseo como de su hijo Telémaco. 

Bien puede ser que la obra represente, de manera metafórica, la vida misma como un viaje y las deidades, facetas del propio Odiseo. Con el tiempo, el término “odisea” se ha entendido como un sustantivo que designa un viaje largo, con aventuras y dificultades. 

Durante diez años, Odiseo recorre el océano, islas y rincones del mundo diversos, en su afán de volver a casa; se enfrenta a Polifemo, los lestrigones, Escila y Caribdis, experimenta el canto de las sirenas, la ensoñación producida por los lotófagos, se encuentra con la hechicera Circe y desciende al Inframundo. 

Todo lo anterior representa el viaje del héroe, mediante el cual éste se transforma y una vez que regresa a su mundo conocido ambos se han transformado de forma significativa. La trascendencia de La Odisea quizá obedezca a que, de alguna manera, toda persona puede verse reflejada en Odiseo.