Palabra del Gobernador
Amparo Berumen
Tomado del Libro “Apuntes del Carpintero”, ISBN 978-607-99399-3-9
que reúne los artículos publicados en el trienio municipal 2005–2007.
Hace unos días leía en los periódicos locales que en la ceremonia de toma de protesta del CIEST (Consejo de Instituciones Empresariales del Sur de Tamaulipas), el presidente saliente pidió al gobernador, “a nombre de los hombres y mujeres de negocios”, apoyar la construcción del Centro de Convenciones, y el Megaproyecto Laguna del Carpintero.
Mientras leía las crónicas, vino a mi mente una pregunta obligatoria: ¿para qué fueron creadas las Cámaras Empresariales? Desde la fundación de la primera Cámara en Marsella, Francia, a finales del siglo XVI, estas instituciones de beneficio público, representativas de los intereses generales de sus asociados, han tenido a lo largo del tiempo una sólida tradición, estimándose que hoy existen unas diezmil Cámaras de Comercio en todo el mundo. Y como órganos de consulta del Estado, tienen también estos organismos un fin principalísimo: ocuparse de los asuntos públicos de su comunidad.
Sigo leyendo, y dictan las crónicas locales que tras haber tomado protesta a los nuevos dirigentes del CIEST, el gobernador habló del empleo, del desarrollo, de la prosperidad en nuestra región, y de la alianza entre gobierno y empresarios. Pero no se leía en las notas una respuesta concreta a la petición al inicio citada. Ante ello, es coyuntural mencionar, a propósito del área natural lindante a la Laguna del Carpintero, que en reiteradas ocasiones el gobernador (…) se ha manifestado a favor de cuidar el equilibrio ecológico; de asumir su compromiso en la conservación de nuestros de espacios naturales; en la salvaguardia de los diversos ecosistemas que hacen de nuestro estado un lugar único.
A propósito de ello, viene bien recordar que hace un año, en el marco de las celebraciones del Día Mundial del Medio Ambiente, dijo el mandatario estatal: “En materia ecológica, Tamaulipas está dando su mejor esfuerzo para mantener el equilibrio y la armonía entre las actividades centrales del crecimiento, y un medio ambiente bien cuidado con la participación del gobierno y la sociedad” (…) “En nuestras manos está cuidar todas nuestras especies y conservar todo lo que tenemos y que le ha regalado la naturaleza a esta entidad”. Recordaremos asimismo que dentro de esos festejos inauguró la primera etapa del Circuito Ecológico en Ciudad Victoria: inició en Jaumave la siembra de un millón y medio de árboles, y tomó la protesta al Consejo de Administración para el cuidado y conservación de la Biósfera El Cielo –patrimonio ecológico de la humanidad–, firmando también como testigo honorable el Convenio de Coordinación para la Producción y Reforestación de un millón de árboles entre los silvicultores (cultivadores de los bosques y montes) de esa zona, sin contar con que hoy se estarían adquiriendo unas doscientas hectáreas para el desarrollo de espacios verdes de esparcimiento para los ciudadanos de un municipio fronterizo.
El gobernador ha dicho que el desarrollo de nuestras ciudades debe darse bajo estrictos criterios de SUSTENTABILIDAD, porque una imagen urbana adecuada y un prestigio bien ganado, da a los ciudadanos un sentido de confianza: “Trabajamos intensamente para que nuestra riqueza natural y dinamismo productivo, sean rasgo distintivo en la calidad de vida de los tamaulipecos”.
En este orden de ideas, es necesario seguir subrayando que al recibir el municipio de Tampico los terrenos de la Laguna del Carpintero, en el documento oficial de cesión se aceptó y firmó por nuestra parte, el compromiso de construir “INSTALACIONES CULTURALES, RECREATIVAS Y DE ESPARCIMIENTO, ASI COMO EL ESTABLECIMIENTO DE UN PARQUE ECOLOGICO”. Obedece a ello la construcción del Espacio Cultural Metropolitano, y puede obedecer el Centro de Convenciones con su consabido auditorio, su salón de usos múltiples y sus pequeñas salas para exposiciones, teatro en atril, presentaciones de libros… Sí. Pudiera construirse el Centro de Convenciones y las requeridas instalaciones “recreativas y de esparcimiento”. Pero no más.
Tras la amarga experiencia, muchos nos hemos preguntado dónde estábamos cuando este mismo alcalde construyó el mal llamado “centro gastronómico” que nos impide ver como antes, la magnánima Casa de la Aduana… y la Plaza Hijas de Tampico. Ojalá no tengamos que preguntarnos dentro de unos años, dónde estábamos cuando se construyeron en los terrenos de la Laguna del Carpintero un centro comercial, hoteles, cines… Necesitamos, en efecto, el apoyo del gobernador.