Ecléctis
Raymundo Carrillo
DEUDA NACIONAL
Sin menoscabo de información que pueda actualmente estar oculta; hubo un Estado anterior donde los datos a INEGI, parecían fidedignos pero con sendos decretos de seguridad y filtros sobre su capital de presupuesto; pero, entonces, también sucedía que, el periodismo investigador y público en general, tenían acceso a la información fácil de: nóminas, compras, datos fiscales, resultados de servicios y cosas así de sencillas pero espectaculares. Ahora, la información de flujos de capitales del presupuesto federal si están expuestos; por una parte, porque la oposición actual es, quienes hicieron esos vericuetos y ahora los denuncian o evidencian; por otra parte, porque los capitales del flujo presupuestal federal, antes que información particular, si están expuestos.
LOS NÚMEROS DE FRENTE
Para el año 2018, la deuda pública manifestada era de 655 mil millones de dólares, significaba un 43% del PIB (producto interno bruto) del país.
Para este año 2026, la deuda es de un 1.02 billón de dólares, significando el 49.3% aproximado del PIB nacional.
El PIB, aumenta en su medición, en la medida que crece la economía. En los siguientes seis años, del 2019 al 2024, el salario mínimo aumentó más del 100%, siendo un crecimiento económico y financiero inédito en la historia del país. Durante esos años, el dólar no tuvo aumentos sobre la moneda mexicana, y se reflejó en una economía solvente hacía el exterior; no se redujeron las reinversiones extranjeras, pero, el mercado interno si aumentó geométricamente sus precios. Nuevamente: la economía del país creció.
LA ARITMÉTICA NO YERRA
A la entrega del gobierno federal en el 2019, se encontró una deuda oculta de 108,000 millones de dólares en PEMEX, no había sido incluida en el cálculo del PIB nacional.
Sumadas las cifras, la deuda real entonces fue de 763,000 millones de dólares, en una economía no crecida, sino estancada. Lo anterior significaba que la deuda estaba al 63% del PIB nacional. Hoy la deuda es mayor, sí; frente a un PIB mayor. La diferencia es el porcentaje respecto al Producto Interno Bruto (PIB). El PIB, se calcula y genera (no se hace, es abstracto), en la suma de bienes y servicios vigentes en un país durante un periodo definido (sexenios en México, comúnmente).
HAY UN ENTONCES
Mientras se debía aparentemente menos, era porque circulaban menos bienes y servicios y los salarios eran menores; la deuda era menor; sin embargo, la carga de la deuda sobre el PIB era mayor.
Pudo ser porque se “desaparecía” el dinero mientras el presupuesto era empleado en la macroeconomía.
Actualmente, la deuda si es mayor, no está oculta alguna cifra en ninguna empresa pública y el presupuesto se emplea poblacionalmente directo en buena y alta medida; en la microeconomía; en la vida doméstica de manera universal, pero, el PIB tiene menos presión.
LAS PRECISIONES NECESARIAS
El entendimiento del laberinto económico y financiero, no es tan complicado como la medicina alópata, la homeópata, naturista, holística, china o cualesquier otra ancestral, moderna o retraída a la actualidad.
La anatomía humana guarda una lógica para quienes así la busquen. La economía y el financiamiento en su mundo interno ha de ser y es, un “reborujo” para especialistas; tratándose de la aparente simpleza del ejecutivo que solo pide fichas informativas para entender el proceso, no puede ser peor para quienes no lean, no les guste leer o no quieran leer.
EJEMPLARIDADES
En una reunión de mercaderes políticos con políticos dirigentes de Partidos Políticos, al inicio de la reunión, toma la palabra el mercader político en jefe y dice: “ustedes los Partidos Políticos han complicado la situación de la economía y debido a eso, las quejas e inconformidades del pueblo aumentan… hay descontento…”. Toman la palabra dos de los políticos dirigentes y dicen: tiene razón, le pedimos su ayuda para ganar las siguientes elecciones…”, un tercer político dirigente de un Partido Político, el de mas humilde y modesta apariencia, toma la palabra y dice: “… Ustedes son quienes manejan el precio en los mercados, la inconformidad del pueblo es por la carestía, no por la política…”
Moraleja: “Al buen entendedor, pocas palabras.”