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Colectivos de búsqueda activan buzón de la esperanza en el Cereso

Por Irene Escobedo

· Los propios internos pueden ser el rostro que los colectivos buscan o el rastro que puede aportar una evidencia para la localización de personas desaparecidas.


· Sistemas de identidad deficientes son un obstáculo para localizar internos y reunificar familias.

Las puertas del penal de Cieneguillas se abrieron por primera vez a las madres buscadoras de Zacatecas. A falta de un sistema de información que aporte datos, colectivos recorrieron celdas y pasillos para confrontar fichas de personas desaparecidas y dejaron instalado el buzón de la esperanza para denuncias anónimas.

Lo que es una práctica común en otros centros penitenciarios, en Zacatecas ocurrió por primera vez. En coordinación con las autoridades, los colectivos lograron replicar el modelo de búsqueda que ya opera en casi todo el país y, con suerte, localizar entre las Personas Privadas de la Libertad (PPL) a algún desaparecido.

Internos separados de su familia, personas con fichas de búsqueda, nombres que no corresponden a la identidad de la persona, internos originarios de otros estados y sin comunicación con sus seres queridos son el objetivo en esta misión y pueden ser el rostro que los colectivos buscan o el rastro que puede aportar una evidencia a través del buzón de la esperanza.

Más datos que aporten pistas

Los colectivos de Zacatecas no solamente visitaron el centro penitenciario; dejaron también abierta la posibilidad de que, desde el anonimato y a través de una caja de metal transformada en buzón de la esperanza, se logren recabar más datos que aporten pistas.

El buzón estará disponible y al alcance de todos los PPL para que, de manera confidencial y anónima, quien pueda aportar información, datos, nombres o pistas contribuya con elementos que ayuden a la localización de desaparecidos dentro y fuera de las prisiones.

En cárceles del país se han registrado casos documentados de personas desaparecidas de las que, por deficiencias en los registros, no se había detectado que permanecían privadas de su libertad en centros penitenciarios.

En el estado de Jalisco, gracias a la colaboración de colectivos y autoridades, se ha logrado localizar a más de 70 personas que estaban reportadas como desaparecidas, pero que permanecían en calidad de detenidas.

Hallazgos como este son consecuencia de que en México no existe una base de datos homologada que permita el intercambio de información entre fiscalías y centros penitenciarios, denunciaron los colectivos zacatecanos.

Han advertido también que existen casos de personas detenidas en todo el país que proporcionan nombres falsos y que no aportan datos de sus familiares, sino de algún conocido. Esto dificulta su localización e impide a las familias enterarse de la situación legal del detenido.

En estados como Guanajuato y Coahuila se han llevado a cabo también brigadas de búsqueda que no solamente implican la presencia física de los colectivos, sino el cruce de información y entrevistas con la población interna.

Zacatecano en búsqueda de su familia

Las fallas sistémicas en la identidad de los PPL no solo impiden la localización de internos reportados como desaparecidos; también hay casos en los que el propio detenido está en búsqueda de sus familiares.

Este es el caso de Jesús Ramírez Estupiñán. Originario de Zacatecas, Jesús permanece recluido en el penal de Hermosillo, Sonora, sin ningún tipo de contacto con su familia.

Los colectivos del norte del país, como Buscadoras de Sinaloa y Colectivo Sonora, replican una ficha con la imagen de Jesús. Esta vez es él quien está en busca de sus familiares; precisan que no están enterados de su condición. Lo dan por desaparecido.

El detenido señaló que su familia vive en Río Grande, Zacatecas, y aportó los nombres de Secundino Barrios Ramírez y María Guadalupe Barrios Ramírez, con quienes perdió todo contacto, por lo que los colectivos están haciendo labor a fin de reunificar a la familia con el detenido.

En Zacatecas, la jornada de colaboración voluntaria tendrá continuidad a través del buzón de la esperanza, del que se espera contar con la información suficiente para seguir el rastro y lograr dar con el paradero de cientos de desaparecidos.