Noriega Barceló: ¿llamado a ser cardenal?
Por Irene Escobedo
Monseñor Sigifredo Noriega Barceló se acerca a la edad de retiro; cumplirá 75 años el 12 de octubre próximo. ¿Qué se espera que suceda con nuestro obispo? La primera ruta, que es una norma canónica, es que presente su renuncia al cumplir la edad límite para ejercer su actual ministerio, que es precisamente la de los 75 años.
¿Qué tan probable es que sea nombrado cardenal? La visita a la diócesis del nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri, puede traer un mensaje positivo para la continuidad de Noriega Barceló en algún ministerio. Sin embargo, la edad y el que Zacatecas sea una diócesis sufragánea, no una arquidiócesis, reducen la probabilidad de que sea promovido al cardenalato. Otro factor que juega en contra es que, si bien la Santa Sede ha nombrado cardenales provenientes de diócesis periféricas, han sido generalmente más jóvenes o con proyección internacional.
Tal es el caso de quien fuera obispo de Zacatecas, monseñor Javier Lozano Barragán, fallecido a los 89 años en Roma, Italia. Fue nombrado cardenal en 2003 por el papa san Juan Pablo II; tenía 70 años. Su nombramiento se debió más a su labor en la Curia Romana —donde sirvió tras dejar la diócesis local en 1997— y a su papel en la pastoral de la salud que a su desempeño como obispo de Zacatecas. De hecho, Lozano Barragán participó en el cónclave de 2005, donde fue elegido el papa Benedicto XVI.
¿Qué factores pudieran jugar a favor de monseñor Noriega Barceló? Más que evidente fue el aprecio que se manifestaron públicamente el nuncio en México —a su llegada a Zacatecas— y nuestro obispo. Se dieron el “don”: don Sigifredo y don Joseph. Indudablemente, un símbolo de respeto y cercanía que no obedece a rangos jerárquicos, sino a cuestiones de reconocimiento social y religioso.
Y es precisamente esto, el reconocimiento, lo que puede provocar que el excelentísimo señor obispo Sigifredo Noriega Barceló pudiera ser invitado a extender su ministerio en Zacatecas, o bien sea llamado a ser cardenal, aunque lo más realista es que se convierta en obispo emérito de Zacatecas y continúe sirviendo en tareas pastorales y de consejo, más que de orden ascendente hacia el cardenalato, donde el papa suele tener perfiles bien definidos.
Veremos hasta dónde la excelente trayectoria de Noriega Barceló, tanto en Ensenada como en Sonora y Zacatecas, pudiera influir por su cercanía con la gente para determinar el camino que le será asignado, y que la edad no sea un límite, como lo fue con Angelo Acerbi, que fue reconocido como cardenal a los 99 años por el papa Francisco, o el caso de Giovanni Battista Re, llamado al cardenalato a los 75 años.
Le corresponderá al propio obispo presentar su renuncia en octubre, y a la jerarquía superior de la Iglesia determinar cuál será su destino.