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Ecléctico

Por Raymundo Carrillo

El sindicato de profesores es el más grande en México, con su disidencia; ambos, tienen el mismo patrón laboral que otros sindicatos posiblemente menores. Ese patrón son los Gobierno federal y Estatales. 

El sindicalismo en México, aparece en el espectro social como resultado de los postulados de la Revolución Mexicana. Cimbraron la base del constructo de Seguridad Social y laboral del país. Parte fundamental de la tarea sindicalista, aquí y en cualquier otro país, lleva también la tarea interna y externa de fundar y practicar la Educación Pública dentro del marco de la Igualdad. No así, cabe entender que, los sindicatos han dejado esa tarea interna, olvidada o rezagada por consignas financieras y económicas, pero, en ese paso, que pareciera razonable y lógico, se niegan a entender su situación de empleados de un patrón único: el gobierno o los gobiernos, los cuales, además de atenderles a ellos, atienden a la población; mucho o poco, bien o mal…; pero, eso, es cosa de las urnas electorales resolver.

En México, es impensable que alguien perteneciente a un sindicato con patrón laboral en algún gobierno, no tenga acceso a préstamos financieros con facilidades inusuales para el común de la población; que las farmacias y servicios en general de los agremiados sean superiores a los del resto de la población y gremios; que no hayan tenido oportunidad de obtener casas propias, acceso a propiedad de terrenos a bajo precio; a créditos en la adquisición de blancos, autos; becas y programas bondadosos. 

No forman parte de clases sociales y económicas en extrema pobreza. Los salarios e ingresos, en la mejor medida, son por encima de la inflación vigente, cuentan con muchas garantías y tienen amplio umbral crediticio. 

Entre estos sindicatos, los de la Academia y los de Educación, conllevan, de las mejores mentes intelectuales, de Izquierda, Derecha y Centro; en tal pluralidad, cabe entender la falta de consciencia de clase, con Unidad. 

La ausencia de tareas internas pro consciencia de clase; conocer y entender de economía pública, en el sindicalismo ha llevado a que, algunos sindicatos extravíen el sentido común, y la brújula social de su función. También pareciera que, a su interior, la lucha de clases la va ganando quienes son de Derecha o de pretendidos Centros; la mayoría aspirantes a cambiar o mutar, de clase social originaria; les despiertan la ambición desmedida, aún, en contra de su misma Patria. 

De estar tan agraviados y lanzados inhumanamente a la pobreza, al desamparo y la desdicha por su patrón… cabría que piensen en alternativas fuertes que no dañen a nadie… hacer una cooperativa… ¡cambiar de patrón!… Son profesionistas y profesionales. 

No dañar a los dependientes de sus resultados laborales, hablaría más y mucho bien de ellos. Siendo una organización de personas que ganan e ingresan emolumentos por pensar, cabe que tal ejercicio, lo cultiven dentro de los cánones de la ética y la congruencia.

De ninguna manera, lleva la presente reflexión y expresión de pensamiento, la intención de faltar al respeto a nadie ni a nada. 

Tampoco las sugerencias surgidas, llevan la intención de dictar alguna línea a seguir. 

Finalmente, estamos en un país que va por primera vez de su existencia, dando pasos con espíritu de Igualdad. 

De tal manera que, las reacciones oposicionistas, comprendan evitar el malinchismo (término único de México) que discrimina y excluye. 

Sin quitarse del lugar donde los buenos sean más que los malos, estando plantado en la idea de tolerar, aceptar y entender de todos y todas, aquello que permita dialogar, abrazando con un saludo humano en pro, del bien que nos una.