Acusan de opacidad forense en Fiscalía de Zacatecas
Por Irene Escobedo
Buscadoras respaldan denuncia de una madre colombiana que exige la identificación forense de sus familiares víctimas de desaparición.
A tres meses del hallazgo los cuerpos de dos colombianos permanecen en el SEMEFO sin identidad confirmada.
La Fiscalía General del Estado de Zacatecas mantiene sin respuesta, a una familia colombiana que exige la identificación científica de dos jóvenes, localizados sin vida hace tres meses.
A través del colectivo Buscadoras Zacatecas, Catherine Guevara García, logró obtener el apoyo necesario para denunciar la desaparición y posteriormente localizar los restos de sus familiares.
A petición de la familia y derivado de una serie de mensajes anónimos, el colectivo logró contactar a las autoridades de la fiscalía el pasado mes de marzo, situación que derivó en un operativo en la comunidad de Perras Pintas en Noria de ángeles, donde finalmente se confirmó el hallazgo.
Los restos encontrados pertenecen a Rafael Enrique Adames García y Jerlen Surmay Agamez, dos jóvenes colombianos reportados como desaparecidos desde septiembre pasado.
Al parecer los migrantes habrían sido privados ilegalmente de su libertad en el municipio de Loreto, hecho del que la familia fue alertada.
Tras meses de incertidumbre, revela Catherine Guevara, la familia comenzó a recibir mensajes anónimos donde se les indicaba que los cuerpos de los jóvenes desaparecidos fueron abandonados en la comunidad de Perras Pintas.
Imposibilitados a trasladarse a Zacatecas, la familia entabló comunicación con el grupo de buscadoras conocido también como Escarabajos, quiénes se encargaron de presentar la denuncia y guiar a las autoridades hasta el lugar de referencia. Las buscadoras también escarbaron hasta dar con el paradero de los restos.
El hallazgo dio positivo, se encontraron restos en muy avanzado estado de descomposición, expuestos a la intemperie. Algunas pertenencias de los colombianos daban cuenta de su identidad.
Una vez localizados, los restos fueron trasladados al servicio médico forense de Zacatecas, bajo la advertencia de que la familia tendría la identidad científica confirmada en un periodo de 30 días.
Desde el momento de la localización de los restos, Catherine entabló comunicación con el fiscal, quién estableció el compromiso de mantener a la familia al tanto de los resultados de las investigaciones y de la identidad científica de los restos.
“Debimos comunicarnos en marzo, pero nosotros nos esperamos hasta abril para escribirle al fiscal y saber cómo va la investigación. El fiscal me deja solo en visto”, lamenta Catherine.
Con solo el apoyo moral y la solidaridad de las madres buscadoras de Zacatecas, la familia ha denunciado por diversos medios la opacidad y el disimulo de la Fiscalía del Estado para revelar detalles sobre la investigación hasta ahora lograda.
Después de tres meses, el caso continúa congelado en la fiscalía, mientras la familia continúa en la incertidumbre, por lo que los colectivos han iniciado una serie de denuncias públicas en apoyo a Catherine y la familia de los jóvenes víctimas de delito en Zacatecas.
“No se me hace que sea el trato adecuado (por parte de la fiscalía) porque ya es un caso triste, es un caso cruel, doloroso, muy doloroso”, explicó conmocionada Catherine Guevara.
Hasta ahora los mensajes de seguimiento continúan sin respuesta, por lo que se presume que los cadáveres continúan en las instalaciones del servicio médico forense y sin identificación científica.
El caso de negligencia forense se acumula a otros que han sido denunciados en Fresnillo y en Zacatecas donde por meses o años no se ha concretado la identificación de restos humanos.
Uno de los casos que más notoriedad ha tenido ha sido el testimonio de Virginia de la Cruz una madre buscadora que después de 8 meses encontró en el SEMEFO de Zacatecas el cuerpo de su hijo, un joven de 21 años, de quien la madre notificó a las autoridades su desaparición el mismo mes en que el cuerpo fue ingresado al servicio médico forense. La madre habría acudido con regularidad a solicitar informes pero solo recibió negativas. Las propias autoridades negaron continuamente que el cadáver estuviera en el SEMEFO.