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Eclectis

Por Raymundo Carrillo

UN ESTADO

Que se ha planeado desde su origen, con ideas de equilibrar fuerzas internas, ocasionó el predominio de mercados y esferas financieras dominantes.

El libre mercado basa su fuerza incontenible en el anonimato de sus agentes, quienes así, esquivan Su responsabilidad frente la Sociedad; dominan con dinero, esferas del Poder político, mismo quién, debieran ser Su contrapeso; así, construye corrupción, mediante empoderados lobbies o zaguanes para el ingreso de su influencia en la legislación, provocando leyes, reglamentos y códigos propicios a “legalizar” o disimular actos corruptos.

Por ejemplo: que los bancos tengan la facultad de cobrar -con cualquier modalidad-, por no “mover” el dinero sus ahorradores, es corrupción legalizada mediante legislaciones laxas y de disimulos; “se les da a guardar dinero y obtienen ganancias con ese dinero, no reparten ganancias con los ahorradores y les cobran a los ahorradores.”

INCOMPRESIONES

En la historia del desarrollo de nuestro país, es poca la cultura para evitar permanentes desencuentros y problemas ciegos y mudos por competencia entre vecinos y semejantes con parecidos intereses; la competencia en el deporte, el estudio, el arte…, es comprensible, porque llevan en sí, el propósito de superación individual.

En el criterio de colectividad (término que a muchos no les gusta), o en el de: comunitarismo (término muy aceptado por las religiones occidentales), es la cooperación el criterio para el mejor desarrollo de la individualidad en sociedad, y de la Sociedad misma. Sin embargo, los linderos entre individuo y sociedad están confusamente practicados, dictados por leyes que dan preferencia a la ganancia material en ambos sujetos y sentidos, entonces surgen condiciones adversas al desarrollo y la superación humana; así acontece con obras en: movilidad, comunicación, economía, financiamiento, salud, educación y otros beneficios sociales, únicamente se realizan donde hay dinero y ganancia por recuperar… peor aún, en el caso de la aplicación del dinero público.

SUCESOS

Con tales contradicciones, en el orbe se dan nombres para puntos de vista enfrentados: capitalismo, comunismo; hay otros términos: socialdemocracia; democracia social; neoliberalismo, socialismo, y otros sin mucho tiempo de ejercidos, pero no desaparecidos: fascismo, anarquismo; amén las que, han permanecido de alguna manera: monarquías parlamentarias, reinados, califatos, imperios…

En cada época o Era humana, han sido y son, muestras de evolución, involución y revoluciones… humanas.

Actualmente, reconocido más por apodo que por su constitución escrita, existe un imperio, así llamado: EU, patrón del capitalismo; y, hay otro país de nivel mundial, cual socialista (propiamente dicho), de finalidad comunista: China.

VIGENCIAS

Las diferencias entre ambos regímenes es el sistema económico y financiero que ejercen. China es un capitalismo de Estado, donde el mercado sin dejar su libertad, está integrado a decisiones colectivas y del Estado, no solamente del mercado. Hay quien lo llama: “mercado regulado” pero, es difícil comprender tal integración, a quienes no practicamos el Confusionismo con más de cinco mil años en la China. En China, el desarrollo social, lo decide el Estado, y va donde haya personas, no donde hay dinero o recuperación de inversiones.

En EU, el capitalismo es de Libre Mercado; el desarrollo social lo define el Mercado. En EU el desarrollo social predomina donde haya dinero y recuperación financiera.

La reciente visita a China de Trump, mostró índole de diferencias. Ocurrió Trump, con millonarios industriales, inmobiliarios y con su hijo; no con secretarios del Estado; la visita fue para negocios del Mercado, no por un Tratado entre Estados.

MÉXICO

Merecemos una nación unida. Amerita nuestro territorio y pueblo, un financiamiento que derive en una economía común y equitativa, la cual, permita buena calidad de vida; ajena a vicisitudes del Mercado y con preferencias al desarrollo equitativo de los distintos estratos de nuestra sociedad.

Que no haya quien gane todo, pero tampoco quien pierda todo. Un modelo ideal de país, para la gran mayoría. Previo: ha de elegirse desde los resultados en las urnas electorales; enseguida: ubicado en un modelo que armonice los ejercicios propios y las tesis todas -ajenas y propias- con el mejor resultado comprobado en el mundo.