¿Y los hospitales en México? la respuesta es indiferencia
Por Irene Escobedo
El sarampión nuevamente está acechando a México y al mundo. A nivel local, mientras algunas zonas muestran estadísticas críticas, otras regiones del país están totalmente libres de sarampión.
Zacatecas por ejemplo tiene 11 casos detectados, aún no confirmados, pero Jalisco, que está muy cerca, limita con nosotros, tiene la desbordante cantidad de 718 casos confirmados y acumulados de sarampión, más de la mitad del total de casos en todo el país. ¿Nos salpicará esta cifra? Hasta ahora todas las regiones del país, aunque mínimamente, están siendo afectadas, sin embargo hay dos datos interesantes, el primero: Chihuahua fue la entidad más afectada por el virus del sarampión durante 2025, incluso obtuvo el mayor número de defunciones. Actualmente Jalisco y Chiapas tienen el mayor número de casos «nuevos» acumulados.
Si se pensaba que era la movilidad migratoria la responsable de la propagación del virus, con la entrada en escena de Jalisco (55% de los casos, concretamente 718), cambia la perspectiva. Tonalá, que es el municipio que acumula el mayor número de casos confirmados, no tiene nada que ver con la frontera. Entonces, ¿en Zacatecas estamos expuestos, estamos en riesgo? Sí, como todos, ¿qué nos pone en riesgo? La todavía deficiente cobertura de vacunación que al cierre de 2025 fue del 72% (se necesita que sea por lo menos del 95% para comenzar a pensar en menos contagios) atribuible a fallas en el suministro federal. Lo mismo que está ocurriendo en clínicas y hospitales de todo el país con falta de medicamentos, insumos y etcétera, se traslada también ahora a las vacunas que no están llegando a diferentes zonas del país.
Vemos sin embargo un gobierno muy preocupado porque no falte la ayuda humanitaria para Cuba, a tal grado que la presidenta Claudia Sheinbaum quiere preguntar a los Estados Unidos cómo de cuánto será la pedrada de los aranceles por la ayuda, una generosidad que no pretende quitar a la isla, porque por supuesto quieren seguir abonando al régimen dictatorial, una contribución que por el momento y mientras se define lo del petróleo, consiste en suministros básicos entre ellos medicamentos. ¿Y las necesidades del sector salud en México? La respuesta es indiferencia.
Gobiernos como el de Zacatecas ya han advertido que no tienen nada que ver con la falta de suministros en hospitales, mientras el gobierno central hace por su parte oídos sordos mientras se negocia la continuación de la ayuda para Cuba. Esta sí es prioridad, no nuestros hospitales, no nuestros médicos y enfermeras.
La presidenta no debe desproteger a México, si los aranceles van a incrementarse a causa de la gran generosidad del gobierno hacia el exterior, el impacto económico para los mexicanos será grave, comenzando con la pérdida de poder adquisitivo.
La ayuda que actualmente Cuba necesita no la tiene México, está en manos de Trump y todos sabemos cuál es. Años de abastecimiento de petróleo por parte de Venezuela y hasta de México no han sido suficientes para dotar de un mínimo bienestar a la población de la isla. El problema entonces no es solamente el suministro de petróleo o alimentos y medicinas, en la isla el interés primordial es dotar, abastecer de todo a los hoteles de cinco estrellas para que atraigan turismo, a los restaurantes, cafeterías y hasta heladerías que están bajo la gestión del gobierno comunista donde por supuesto no falta la luz, no les afectan los apagones, siempre tienen gas, alimentos, aire acondicionado, pero son sectores destinados al consumo de turistas que el gobierno cubano quiere seguir reforzando para que sigan llegando recursos económicos generados por el turismo, recursos que evidentemente no bajan a la población sino que se van a otros bolsillos para garantizar la continuidad del régimen.
Fotografía: Cuartoscuro