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El camino a la nueva salud: autonomía y resistencia en el sistema de salud zapatistas

Por Yarahima N. García Carlos

El documental que me gustaría recomendarles en esta ocasión se titula «El Camino de la nueva salud», dirigido por Edilberto (Timoteo de la Red Audiovisual de los Caracoles Zapatistas, Caracol 4) de 2006.

Seleccioné dicho documental ya que este primero de enero se cumplieron 34 años del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Esta fecha coincidió con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, firmado por México, Estados Unidos y Canadá.

De acuerdo con declaraciones de integrantes del EZLN, este tratado provocaría en sus comunidades aún más pobreza y la posibilidad de dejarlos sin ningún tipo de empleo; por ello y más causas que exigían, se unieron y se rebelaron tomando 7 cabeceras municipales.

Uno de los propósitos de recomendar este documental es recordar la lucha que sigue presente de los zapatistas y cómo este movimiento visibilizó la marginación y discriminación que sufren todos los indígenas por parte del estado mexicano.

El segundo propósito es debido a la reciente celebración el 6 de enero del día de los y las enfermeras en México, ya que este documental se basa en un sistema de salud autónomo que también debe ser reconocido por el pueblo mexicano.

Cabe recordar que la lucha zapatista exige tierra, trabajo, salud, educación, vivienda, justicia, democracia y respeto a la autonomía indígena. Denuncia el abandono histórico del Estado mexicano y un sistema económico que solo beneficia a unos cuantos y ejerce la desigualdad.

Uno de sus mayores aportes ha sido la creación de formas de autogobierno, como los Caracoles y Las Juntas de Buen Gobierno, así como sistemas autónomos de salud, educación y justicia basados en el trabajo colectivo y la participación comunitaria. EZLN busca mostrar que es posible vivir y gobernarse de otra manera.

En este documental grabado en la zona del Caracol 4 de Morelia, con diferentes testimonios de toda la comunidad, tanto promotores, médicos, como civiles, se muestra una pequeña fracción de un sistema de salud autónomo y comunitario.

Debido a la nula respuesta del estado mexicano para proporcionar un sistema de salud donde no se les discrimine ni se les violen sus derechos humanos y con el concepto de autonomía y autogobierno que logró consolidar el movimiento zapatista, en diversas comunidades eligen a promotores o promotoras de la salud, estos serán los encargados de capacitarse en temas de salud y prevención. Los promotores no disponen de un sueldo monetario y son capacitados por aquellos que tienen más años siéndolo y de los curanderos.

Tienen casas de salud y consultorios, donde atienden a sus pacientes de manera gratuita. La mayoría de su medicina se basa en plantas, aunque en el documental aclaran firmemente que no están en contra del medicamento químico, pero a causa de su contexto sociopolítico, cultural y geográfico es más difícil y costoso acceder a ellos.

Afirman que las plantas medicinales son una alternativa y que cuando se trata de enfermedades crónicas o más graves que no pueden solucionar ellos, se les traslada a clínicas, las cuales cabe destacar que están alejadas de las comunidades.

Declaran que no se trata de un dilema entre la química y la medicina tradicional, sino una simbiosis entre ambas, siempre buscando el beneficio comunitario.

Además de recetar, se enfocan en la prevención de enfermedades con charlas sobre higiene personal, comunitaria y medioambiental. Ellos recolectan las plantas y les enseñan a los nuevos promotores a saber cuándo y cómo cortarlas. Tienen reglas estrictas acerca de esto, una de ellas, por ejemplo, es no cortar toda la planta, solo lo que se necesite para que esta siga dando, así como agradecer a la tierra por sus frutos.

También mencionan que lo ideal es cortar en un horario de 7 a 10 de la mañana o de 4 a 6 de la tarde por el sereno. Así mismo enseñan cómo conservar, preparar estas hierbas y para qué sirve cada una de ellas. Este conocimiento se va transmitiendo a toda la comunidad.

Muestran cómo han conformado un laboratorio químico donde realizan 7 tipos de análisis para un diagnóstico más certero.
En conclusión, El Camino de la Nueva Salud (2006) es un testimonio del esfuerzo colectivo de las comunidades zapatistas por construir alternativas dignas ante el abandono y la discriminación histórica del estado mexicano.

A través de la organización comunitaria, la autonomía y el diálogo entre medicina tradicional y química, el documental muestra que la salud debe pensarse desde una lógica distinta, centrada en el cuidado colectivo, la prevención y el respeto por la tierra.

Por último, recomendar este tipo de documentales no solo es recordar una lucha, sino también reconocer y valorar otras formas de cuidado, de vida, de resistencia que cuestionan el modelo dominante.

Referencias bibliográficas:
Van Der , G. (2005). El movimiento zapatista de Chiapas: dimensiones de su lucha. LabourAgain Publications