40 FCZ baja telón, consolida liderazgo cultural
El máximo escenario cultural de Zacatecas rompió récords de asistencia, reafirmándose como referente cultural de México
El festival enfrenta retos críticos como la movilidad en el centro histórico y la modernización de controles de acceso.
Concluyó la 40 edición del Festival Cultural Zacatecas (FCZ), edición histórica que durante dos semanas logró transformar cada rincón de la capital del estado en un escenario monumental.
A la capital del Estado la definen su historia, tradiciones, arquitectura y también la actividad cultural. Tres festivales de primer nivel y una feria del libro han hecho de Zacatecas un referente internacional en materia de arte y cultura, donde la ciudad se convierte en el escenario majestuoso con talento de clase mundial.
Desde abril de 1987, cuando por primera vez se realizó la Semana Cultural, se mantuvieron altas las expectativas en torno a lo que debería ser una favorable evolución del evento. La vocación turística de Zacatecas y una constante voluntad gubernamental hicieron posible mantener el objetivo de convertir a la capital del estado en epicentro de la cultura, hasta arribar a la edición de aniversario número 40, que se planteó como la más ambiciosa de todos los tiempos en la historia del festival.
Con un presupuesto de 60 millones de pesos, se logró dar un nuevo enfoque y más impulso a la edición de este año, abriendo las puertas a más de 2 mil artistas y creadores tanto locales como internacionales, que se presentaron en más de 400 espacios.
La edición número 40 del FCZ rompió todo récord de asistencia. Los foros fueron insuficientes para la cantidad de espectadores que buscaron un lugar en los conciertos. Verdadero desafío fue la logística de acceso a Plaza de Armas para la presentación de artistas como Los Fabulosos Cadillacs, Los Auténticos Decadentes, Fonseca, Rhapsody of Fire, Marc Martel, Salif Keita, Billy Idol, Alondra de la Parra o Pablo Alborán.
Se estima que más de medio centenar de personas abarrotaron el centro histórico por evento. La afluencia general, durante 15 días, estaría rebasando los 350 mil asistentes, influyendo positivamente en la reactivación económica en comercios, servicios y turismo.
Es importante destacar que el festival de aniversario logró lo que ediciones precedentes no habían alcanzado: una ocupación del 100% en hoteles del centro histórico y vuelos con destino a Zacatecas saturados.
Se estima que la derrama económica rebasó la meta de 200 millones de pesos, dato que se concretará una vez que se presente el balance general en los próximos días.
La indudable consolidación del festival como referente nacional de cultura llega también a la par de los retos que enfrenta. La saturación en los eventos principales y la logística aplicada exigen un nuevo enfoque, debido a las dificultades de movilidad generadas por la realización del festival en el centro histórico.
El carácter gratuito del evento y el uso de espacios públicos como recintos para todo tipo de espectáculos han provocado severos congestionamientos en el primer cuadro de la ciudad. Miles de personas permanecían en las calles aledañas a los foros como resultado de los estrictos controles de aforo en los espacios abiertos, donde se mantiene la estrategia de limitar el cupo a la capacidad del lugar.
Esta edición estuvo marcada por las extensas jornadas de espera en la fila de ingreso a los espectáculos y el descontento social por la presencia de personas que lucraron con el apartado de lugares para garantizar a otros la entrada al recinto.
Pop, rock, música clásica, artes visuales y todo tipo de géneros y espectáculos mantuvieron una afluencia continua y constante, confirmando la calidad del programa de aniversario.
La presentación de Los Fabulosos Cadillacs el 29 de marzo fue uno de los conciertos más esperados y congregó a miles de personas, principalmente público adulto.
Alondra de la Parra, el 5 de abril, movilizó hacia Plaza de Armas a familias enteras que disfrutaron de un concierto con alta calidad técnica.
La noche juvenil fue la del 8 de abril, con la presentación de Leo Rizzi y NSQK; las nuevas generaciones se hicieron partícipes de un festival que fue sólido desde su inicio, arrancando por todo lo alto con la participación de Revisiting Creedence.
Lejos del estruendo de Plaza de Armas, la muestra de Lilia Carrillo en el Museo Manuel Felguerez, la música del mundo en Plazuela Miguel Auza, los directores contemporáneos en la cineteca y los espectáculos en el teatro Calderón y otros espacios cerrados destacaron también por su alto valor cultural y por la presencia de talento local.