Navegar / buscar

Se acordó de Jerez

Por José Guillermo P.H.

Luego de tener abandonado a nuestro municipio desde su llegada a la gubernatura, David Monreal visitó Jerez para hablar de los logros que ha tenido durante su administración. Si fuéramos malpensados, diríamos que se acordó de Jerez porque ya estamos de nuevo —aunque sea de manera no oficial— en temporada de campañas.

Tal parece que David Monreal se acuerda de Jerez sólo cuando se acercan las elecciones. Ni siquiera durante la pasada administración, que era de su mismo partido, se le vio el más mínimo interés por cumplir aunque sea una pequeña parte de las numerosas y grandilocuentes promesas que lanzó durante su campaña, cuando dijo que Jerez recibiría apoyo «como nunca antes».

Ya en el gobierno, por más que el expresidente municipal, Humberto Salazar, pidió el apoyo del gobernador en diversos temas, jamás hubo respuesta alguna, y ni al evento del 450 aniversario de la fundación de Jerez vino.

Ahora, con un gobierno municipal de oposición, era de esperar que Jerez quedara aún más lejos de sus prioridades, y eso se ha notado: desde la falta de obras públicas hasta el intento de impedir el acceso al alcalde Rodrigo Ureño a un evento con la presidenta Claudia Sheinbaum. De no ser porque la propia presidenta dio la orden de dejarlo pasar, se habría quedado afuera, como suele ocurrirle a los alcaldes de oposición en las visitas presidenciales.

Y durante la crisis de los desplazados, cómo olvidar ese despreocupado «sólo en Jerez» que respondió David Monreal para restar importancia a la crisis de las familias que tuvieron que abandonar sus hogares debido a la inseguridad, dejando comunidades enteras prácticamente vacías. No fue sino hasta que el problema se volvió noticia nacional que ya no le fue posible minimizarlo. «Sólo en Jerez», dijo aquella vez, como si fuera tan poca cosa que no valiera la pena mencionarlo.

Hoy, con el 2027 a la vuelta de la esquina, David Monreal se volvió a acordar de Jerez: vino a presumir obras y programas federales como propios, repartir apoyos, rodearse de sus próximos candidatos, repetir sus tradicionales «otros datos» y, con una sonrisa de oreja a oreja, afirmar que «quiere bien mucho» a Jerez.