La asfixia de las cárceles corporativas en México
Por Irene Escobedo
Una buena noticia para los trabajadores brasileños circula en los últimos días: han logrado legalizar 40 horas efectivas de trabajo. Al logro se suma también Chile, que ha demostrado que la productividad y la eficiencia laboral han repuntado con menos horas de trabajo, mientras México les sigue de lejos y, de manera discreta, permanece a la espera de verificar cómo dos horas menos de trabajo semanal podrán beneficiar a los trabajadores en 2027.
Las dos horas semanales que se han esquematizado para reducirse en 2027 corren un alto riesgo de perderse, diluirse y no beneficiar a ningún trabajador que esté bajo esquemas de turnos mixtos, donde se aplican descansos y horas de comida durante los cuales el empleado no puede regresar a casa, sea por distancia, falta de transporte o costo de movilidad.
Lo interesante es que no hay quien fiscalice estrictamente esta situación, por lo que las empresas, con toda calma y tranquilidad, se permiten mantener cautivos a los trabajadores, usando el tiempo a favor del patrón.
Las brechas muertas, donde el empleado se ve obligado a estar atrapado en las instalaciones de una empresa, no son desde ningún punto de vista un beneficio para los trabajadores.
Afortunadamente, hay una esperanza de que esto cambie y se revierta. Existe ya en la propuesta 2027 para la reducción de horas trabajadas por semana, por lo menos en el papel, la obligación del patrón de registrar con precisión matemática la hora exacta de entrada y salida de cada empleado, por lo que las empresas tendrán que hacer cambios o bien pagar horas extras si quieren mantener las brechas muertas vigentes.
Además, para llegar al objetivo, los caminos hipotéticos que se trazan son diversos. Uno de ellos son las jornadas de 4×3, lo que significa que se deberán suprimir los turnos mixtos y compactar las horas en cuatro días de trabajo intensivo por tres días completos de descanso.
Otro esquema que se está analizando, y que pudieran adoptar también las empresas que hacen uso de turnos mixtos, sería la contratación de personal de relevo para días determinados, sobre todo fines de semana o salidas temprano.
Por lo pronto, 2026 cierra para el sector laboral con pobreza de tiempo y desgaste crónico, que se sintetiza en 12 horas dentro de la empresa: ocho de trabajo efectivo más cuatro de descansos/comidas durante los que se está obligado a permanecer, más dos horas de traslados efectivos. El trabajador dispone de esta manera solo de dos horas al día para sus necesidades personales, convivencia familiar e higiene, sin tiempo para el ocio, el ejercicio, el estudio o el desarrollo personal.
Dos días de descanso a la semana seguirán siendo la gran necesidad apremiante, como lo será también la vigilancia por parte de las autoridades, pues las cárceles corporativas seguirán existiendo si no se logra realmente fiscalizar de manera efectiva, en 2027, el tiempo de trabajo.
La propuesta supone que habría que terminar con fraudes y horas muertas simuladas mediante una estrategia estricta de supervisión con tecnología inalterable, auditorías cruzadas con el SAT y multas severas.
Mantengamos la confianza en que algo cambie para México y sus trabajadores, y en que las cárceles corporativas queden en el pasado.